Tegucigalpa.- Las estadísticas de la lucha contra el narcotráfico en Honduras durante el 2025 revelan una realidad contradictoria: mientras los decomisos de cocaína han caído a niveles mínimos, desde Washington se denuncia la consolidación de un “puente aéreo” facilitado por sobornos.
Según reportes de las Fuerzas Armadas (FFAA), las incautaciones del año apenas alcanzaron los 1,562 kilos, una cantidad significativamente menor a la de periodos anteriores, a pesar de que el país se ha consolidado como productor con la erradicación de más de un millón de arbustos de coca.
La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, encendió las alarmas al revelar que el capturado líder venezolano Nicolás Maduro pagó para utilizar el espacio aéreo de Honduras, Guatemala y México.
Según la funcionaria de la administración de Donald Trump, el régimen venezolano operaba como una organización narcoterrorista que intercambiaba dinero por sobornos para garantizar que los cargamentos de droga transitaran sin ser detectados hacia suelo norteamericano.
“Hay un puente aéreo donde el régimen venezolano paga para tener acceso al espacio aéreo libre y sin ser detectado”, insistió Bondi.
En respuesta, las FFAA emitieron un pronunciamiento rechazando las declaraciones de la fiscal estadounidense y destacando que en los últimos tres años y medio se han decomisado 37,226 kilos de cocaína.
El portavoz de la institución, capitán Mario Rivera, aseguró que las operaciones constantes han evitado que las estructuras criminales procesen droga por un valor superior a los mil millones de lempiras.
No obstante, los datos de 2025 muestran que el mayor decomiso se registró en Chamelecón con solo 780 kilos, y el departamento de Cortés lidera las estadísticas con 1,096 kilos.
| Indicador Narcotráfico 2025 | Cantidad / Detalle |
|---|---|
| Cocaína decomisada | 1,562 kilos |
| Arbustos de coca erradicados | +1,000,000 |
| Plantaciones localizadas | 51 |
| Laboratorios artesanales destruidos | 28 |
| Personas capturadas | +1,000 |
A pesar de la defensa institucional, la marcada reducción en las incautaciones —que este año no llegan ni a las dos toneladas— alimenta el debate sobre la efectividad de las políticas actuales y la veracidad de las denuncias sobre la permeabilidad del espacio aéreo hondureño.
Mientras las autoridades locales enfatizan la cooperación con agencias internacionales, las revelaciones desde Estados Unidos sugieren que las redes de corrupción podrían estar facilitando nuevas rutas para el tráfico transnacional, justo en el umbral de la transición hacia el gobierno de Nasry Asfura.




