Tegucigalpa, Honduras. – Honduras registró más de 1.6 millones de movimientos migratorios regulares entre enero y mediados de junio de 2026, una cifra que refleja el dinamismo del tránsito de viajeros por las fronteras terrestres y terminales aéreas del país.
El reporte del Sistema de Control Biométrico Migratorio del Instituto Nacional de Migración (INM) confirma que la vía terrestre se mantiene como la principal ruta de ingreso y salida, con más de un millón de movimientos durante el período analizado.
El comportamiento está vinculado al tránsito constante de ciudadanos centroamericanos, la reactivación del turismo internacional y la conectividad de Honduras con sus países vecinos.
Dentro de ese flujo, el Puesto Fronterizo Terrestre El Amatillo se consolidó como el punto de mayor movimiento migratorio en el territorio nacional, al registrar el paso de más de 436 mil viajeros.
Su ubicación estratégica lo convierte en una de las principales puertas de conexión terrestre para quienes ingresan o salen del país, especialmente desde y hacia la región centroamericana.
En el transporte aéreo, el Aeropuerto Internacional Ramón Villeda Morales ratificó su importancia para la zona norte de Honduras, con más de 288 mil personas movilizadas.
La terminal aérea continúa posicionándose como un punto clave para la llegada de visitantes, viajes de negocios, retorno de hondureños y conexiones internacionales.
De acuerdo con el informe oficial, el uso del sistema biométrico ha permitido agilizar los procesos de verificación de entradas y salidas, manteniendo controles orientados a la seguridad nacional.
La información también evidencia una alta presencia de ciudadanos extranjeros dentro del flujo migratorio regular. Más de 910 mil viajeros correspondieron a personas de otras nacionalidades.
Entre los países con mayor presencia en las casillas migratorias figuran El Salvador, Estados Unidos, Guatemala y Nicaragua, en ese orden.
El dato turístico representa uno de los elementos más relevantes del informe. Más de 530 mil viajeros ingresaron a Honduras con fines de turismo, una cifra que confirma el aporte de la movilidad internacional a la economía y al desarrollo local.
La llegada de visitantes beneficia a sectores como transporte, hospedaje, alimentación, comercio y servicios, especialmente en ciudades fronterizas, zonas turísticas y regiones con conectividad aérea.
El movimiento registrado hasta mediados de junio coloca a las fronteras terrestres y aeropuertos como piezas centrales para la actividad económica del país.
El informe del INM muestra que Honduras mantiene una circulación migratoria activa, impulsada por viajeros centroamericanos, turistas internacionales y una red de puntos de ingreso que continúa fortaleciendo la conectividad nacional.













