Tegucigalpa, Honduras. – El sistema de salud hondureño enfrenta una crisis de recursos humanos que lo ubica muy por debajo de los estándares internacionales, con apenas 6 médicos por cada 10 mil habitantes cuando la proporción adecuada debería ser de 23 facultativos por cada 10,000 personas, según reveló el portavoz del Colegio Médico de Honduras (CMH), Óscar Sánchez.
«Los estándares internacionales señalan que la proporción debe ser de 23 facultativos por cada 10,000 personas», enfatizó el galeno, dejando entrever la calamidad en la que se encuentra el sistema sanitario nacional y que se debe priorizar para la administración entrante.
Esta crítica situación se agrava con el incumplimiento de las promesas de infraestructura hospitalaria. Los hospitales que prometió construir la presidenta Xiomara Castro aún no muestran avances significativos, quedando únicamente en la colocación de las primeras estructuras en los establecimientos de Roatán y Santa Bárbara.
«En cuanto a los hospitales que prometió construir la presidenta Xiomara Castro, hay que decir que no se conoce cuál ha sido el avance«, apuntó Sánchez, lamentando que no se haya cumplido con la construcción prometida de estos centros asistenciales que tanto necesita el país.
El portavoz del Colegio Médico fue contundente al señalar que «el gobierno que se instala el 27 de enero debe tener un plan para sostener un sistema sanitario eficiente«, destacando que es de suma importancia que el presupuesto para el área de salud sea incrementado.
Sánchez también planteó la necesidad urgente de «operar una reingeniería que incluya fortalecer los posgrados para formar especialistas», reconociendo que la formación de médicos especializados es fundamental para cerrar la brecha con los estándares internacionales y mejorar la atención a la población.
El portavoz del Colegio Médico enfatizó que la situación actual del sistema sanitario exige una acción inmediata por parte del próximo gobierno, destacando la necesidad de priorizar recursos, fortalecer la formación de especialistas y avanzar de manera concreta en la construcción de hospitales, para garantizar un servicio de salud eficiente y acorde con los estándares internacionales.
La combinación de infraestructura incompleta, déficit crítico de personal médico y presupuestos insuficientes configura uno de los mayores desafíos que deberá enfrentar la nueva administración para garantizar el derecho a la salud de los hondureños.


