Tegucigalpa, Honduras – El Instituto Nacional de Migración de Honduras y la Embajada de Estados Unidos celebraron una reunión oficial destinada a fortalecer la cooperación bilateral en materia de gestión migratoria y seguridad fronteriza, marcando un nuevo capítulo en la relación entre ambas naciones tras una década de distanciamiento político.
El director ejecutivo del INM, Carlos Cordero, y la encargada de negocios estadounidense, Colleen Anne Hoey, encabezaron el encuentro junto a equipos técnicos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la vicecanciller Eilim Flores y la subdirectora María Fernanda Casasola.
Durante el diálogo, los participantes reafirmaron su compromiso de reactivar programas de capacitación e intercambio de información para fortalecer la seguridad regional.
Este acercamiento técnico se enmarca en una reactivación más amplia de los lazos bilaterales, sellada el pasado sábado con el encuentro entre el presidente Nasry «Tito» Asfura y su homólogo estadounidense Donald Trump.
El reencuentro presidencial en Mar-a-Lago representó una señal temprana de que Washington vuelve a considerar a Honduras un socio estratégico en Centroamérica, vital para su economía y posicionamiento internacional.
Paralelamente, el mandatario estadounidense convocó una cumbre presidencial para el 7 de marzo en el hotel Doral de Miami, con el objetivo de articular un bloque regional frente a la creciente influencia de otros actores internacionales en América Latina.
Por distintos canales diplomáticos ya fueron invitados los presidentes Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay), Rodrigo Paz (Bolivia), Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador) y Nasry Asfura (Honduras), líderes que exhiben una manifiesta sintonía ideológica con la administración Trump y son considerados sus socios estratégicos en la región.



