Tegucigalpa, Honduras.— El viceministro de Salud, Eduardo Midence, informó este viernes que el costo de los medicamentos vencidos encontrados en los almacenes centrales de la Secretaría de Salud asciende a 109 millones de lempiras, una cifra preliminar que podría aumentar conforme avance el inventario.
El funcionario explicó que la situación se debe a la falta de distribución oportuna de los insumos, es decir, no se tuvo la capacidad logística para entregarlos antes de que vencieran. «La poca capacidad de distribución y de planeación para la compra de medicamentos es lo que permitió que toda esta cantidad llegara a su fecha de caducidad», sostuvo Midence.
Entre los medicamentos vencidos se encuentra tanto producto del cuadro básico como medicamento especializado, todo almacenado en las bodegas centrales de la Sesal. El viceministro adelantó que se trabaja en identificar qué cantidad de este inventario puede ser reconocido por los proveedores para cambiarlo por moléculas más necesarias para la población en este momento.
Midence también reveló que, de los ocho camiones con los que cuenta la Secretaría de Salud para la distribución, solo dos permanecen activos, una limitante operativa que ha afectado directamente la capacidad de llevar los insumos a los centros asistenciales a tiempo.
Respecto a las responsabilidades, el viceministro indicó que el caso ya fue derivado a otras instancias del Gobierno. «A la Sesal le corresponde velar por la salud de la población y es a otras dependencias que le corresponde la persecución del delito», precisó, al diferenciar las funciones institucionales de las acciones legales que pudieran derivarse.
Para los derechohabientes, esta situación representa un doble problema: por un lado, la falta de medicamentos en los centros de atención; por otro, el conocimiento de que recursos destinados a su salud se perdieron por fallas administrativas.
La expectativa de la ciudadanía es que las medidas correctivas no solo recuperen parte de lo perdido, sino que fortalezcan los sistemas de compra y distribución para evitar que episodios similares se repitan.
Mientras se definen las negociaciones con proveedores y se avanza en las investigaciones correspondientes, el desafío para la Secretaría de Salud es demostrar que puede transformar este hallazgo en una oportunidad para fortalecer la gestión logística y garantizar que los medicamentos lleguen a quienes los necesitan, antes de que sea demasiado tarde.


