Tegucigalpa, Honduras. — En un mensaje cargado de reflexión y espiritualidad, la Iglesia Católica de Honduras alzó su voz este domingo para cuestionar lo que denominó como una «ignorancia revestida de soberbia» que persiste en la sociedad actual.
El arzobispo de Tegucigalpa y presidente de la Conferencia Episcopal, José Vicente Nácher, señaló con preocupación cómo algunos sectores intelectuales suelen burlarse de quienes profesan una fe, olvidando que la sabiduría más profunda nace precisamente del creer.
Tomando como referencia el pasaje bíblico de los discípulos de Emaús, el líder religioso invitó a los hondureños a caminar junto a Jesús y a permitir que la Palabra de Dios sea la luz que guíe sus pasos.
«La Palabra de Dios precisa una escucha atenta y una adecuada explicación», razonó Nácher, subrayando que es a través de esta apertura como el corazón se llena de amor y la esperanza vuelve a nacer en medio de las dificultades cotidianas.
El arzobispo explicó que la Santa Misa es el espacio idóneo para este encuentro, donde la homilía y la oración permiten renovar la fe. En ese contexto, elevó una súplica que resuena con fuerza en la realidad actual: “Quédate con nosotros Señor, porque sin ti oscurece nuestra vida”. Esta petición, según el prelado, es el reconocimiento de que la presencia divina es indispensable para no perder el rumbo en tiempos de incertidumbre.
Finalmente, monseñor Nácher destacó la importancia de la Eucaristía como el momento cumbre donde Cristo mismo se hace presente para fortalecer a su pueblo. Al concluir la celebración, el llamado fue claro: salir al mundo fortalecidos e iluminados, no solo para profesar una fe de palabra, sino para dar un testimonio vivo del amor en cada acción diaria.
Con este mensaje, la Iglesia busca reavivar el compromiso de los fieles con una vida guiada por los valores del Evangelio y la humildad frente a la soberbia del mundo.


