Tegucigalpa, Honduras. – El subgerente de recursos humanos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), Lino Domínguez, informó este martes vía memorándum número 989-SGRH-2026 que se nombró como director interino de esa institución al abogado Víctor Antonio Martínez Cáceres, en medio de la transición gubernamental tras la toma de posesión del presidente Nasry Asfura.
En ese orden, el nuevo director ejercerá las funciones, atribuciones y responsabilidades inherentes al cargo, de conformidad con la Ley del Seguro Social, la Ley General de la Administración Pública, los reglamentos internos del IHSS y demás normativa aplicable, según se informó oficialmente.
Al respecto, se instruyó a las áreas involucradas proceder a dar cumplimiento a dicha resolución, conforme a los procedimientos administrativos legales vigentes, garantizando la transición ordenada en el liderazgo de la institución que administra la seguridad social de cientos de miles de hondureños.
En ese sentido, se pidió a toda la institución realizar los cambios correspondientes según la instrucción emitida, afectando la estructura de mando de un organismo que ha enfrentado múltiples crisis de desabastecimiento, mora quirúrgica y problemas financieros durante años.
Cabe señalar que la resolución es de aplicación inmediata, por lo que a partir de la fecha el abogado Martínez Cáceres asume como director interino del IHSS, institución crítica para el sistema de salud hondureño que atiende a trabajadores del sector formal.
El tiempo de ejercicio de este cargo es de carácter indefinido, por lo que el abogado podría ejercer este puesto por un corto o un prolongado tiempo, también existe la posibilidad de que sea nombrado de forma permanente dependiendo de su desempeño y las decisiones de la nueva administración.
El nombramiento ocurre en un contexto de transición gubernamental, apenas horas después de que el presidente Nasry Asfura asumiera la presidencia prometiendo emergencia sanitaria para atender la red nacional pública de salud, de la cual el IHSS es componente fundamental.
El IHSS ha sido objeto de múltiples señalamientos por desabastecimiento de medicamentos, mora quirúrgica, falta de especialistas y problemas administrativos que afectan la calidad de atención a los afiliados que aportan mensualmente al sistema de seguridad social.
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, había prometido que el Legislativo acompañará acciones orientadas a mejorar la atención a los afiliados, especialmente en el área hospitalaria, mediante la Ley de Medidas Excepcionales presentada por el diputado Kilveth Bertrand.
El rector de la UNAH, Odir Fernández, había exigido previamente al Congreso que los 28 cargos en la junta directiva no incrementen la planilla, señalando que si se habla de reducción de personal en todos los poderes del Estado, el Legislativo no debe ser excepción, principio que también debería aplicarse al IHSS.
La vicepresidenta electa María Antonieta Mejía había expresado que el «Estado no es un ente empleador» sino un «generador de condiciones» para la inversión, filosofía que podría implicar cambios en la gestión de instituciones como el IHSS bajo la nueva administración.
El nombramiento interino sugiere que el gobierno de Asfura aún no ha definido la dirección permanente del IHSS, posiblemente evaluando candidatos o esperando completar la conformación de su equipo en el sector salud antes de tomar decisiones definitivas.
El IHSS administra los aportes de trabajadores del sector formal que representan apenas el 26% de la población ocupada, considerando que el 74% trabaja en informalidad según reveló el FOSDEH, evidenciando que la mayoría de hondureños carecen de protección de seguridad social.
La institución enfrenta el desafío de modernizarse, mejorar la calidad de atención, reducir tiempos de espera para cirugías, garantizar medicamentos y recuperar la confianza de afiliados que frecuentemente denuncian deficiencias en los servicios que reciben pese a sus aportes mensuales.
El abogado Víctor Antonio Martínez Cáceres asume así la responsabilidad de dirigir interinamente una institución crítica en un momento de transición gubernamental, heredando problemas estructurales que requerirán coordinación con el Ministerio de Salud y la nueva administración para implementar soluciones efectivas.












