Quetzaltenango, Guatemala. – Teléfonos celulares, presunta marihuana y bebidas embriagantes fueron localizados en la Granja Modelo de Rehabilitación “Cantel” durante una requisa coordinada entre el Ejército de Guatemala y fuerzas de seguridad civil.
Las autoridades recalcaron que el procedimiento responde al compromiso institucional con el marco legal, la transparencia y la protección de la ciudadanía.
Por ahora no se detalló la cantidad exacta de objetos incautados en Cantel ni se han identificado responsables dentro del centro. El hallazgo se suma a otro operativo de mayor escala registrado el mismo fin de semana.
Renovación I: tecnología y droga bajo llave
Desde las primeras horas del 25 de abril, unidades élite del Ejército, agentes de la Policía Nacional Civil y personal de la Dirección General del Sistema Penitenciario desplegaron una intervención en la Cárcel de Máxima Seguridad Renovación I, en Escuintla. Revisaron celdas, patios y áreas comunes con rodeo del perímetro penitenciario.
El inventario oficial en Renovación I incluyó ocho teléfonos celulares, un router de alta capacidad, 21 cargadores y un panel solar para cargar dispositivos, lo que evidenció la capacidad de los internos para mantener autonomía eléctrica y comunicaciones fuera del control oficial.
También se decomisaron más de 100 dosis de droga: 26 colmillos de presunta cocaína, 49 paquetes y 60 puros de presunta marihuana, además de dos paquetes de piedra crack. A eso se suman objetos punzocortantes de fabricación artesanal, una aguja para tatuar y 80 cajetillas de cigarrillos.
Golpe a la extorsión y al crimen desde prisión
Las autoridades destacaron el impacto en tres frentes. Primero, la incautación de teléfonos y routers es un golpe directo a la extorsión telefónica, delito que afecta la economía popular. Cada equipo requisado implica menos amenazas contra familias y comerciantes.
Segundo, el decomiso de drogas, armas artesanales y tecnología busca romper la cadena de mando del crimen organizado trasnacional, que coordina desde las cárceles el movimiento de narcóticos y acciones violentas. Controlar estos elementos reduce el riesgo de motines y protege al personal penitenciario.
Tercero, la exhibición pública del material incautado busca fortalecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones, mostrando que no hay zonas exentas de la ley y que la vigilancia estatal llega incluso a los llamados “puntos ciegos” del sistema penitenciario.
La requisa en Renovación I fue calificada como una de las más significativas del año, tanto por el volumen de objetos decomisados como por el mensaje: la recuperación de la soberanía estatal dentro de los recintos carcelarios.
Ambos operativos reflejan la persistente lucha contra el contrabando y la corrupción dentro de las cárceles guatemaltecas, tanto en Cantel como en Renovación I.













