Tegucigalpa, Honduras. – La guerra en el Medio Oriente pasó su factura más visible en la economía hondureña durante abril: el Banco Central de Honduras (BCH) reportó este viernes que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes pasado registró un incremento de 1.73%, uno de los más altos en los últimos años, elevando el acumulado de enero a abril a 2.76% y la inflación interanual al 5.56%, en una trayectoria que ya consumió casi la mitad del rango que el propio ente emisor estableció para todo el año 2026, fijado en 4% con una variación de más o menos 1%.
El salto de abril es elocuente: fue mayor en 1.01% respecto a marzo y en 1.55% frente al mismo mes del año pasado, en una aceleración que refleja el impacto acumulado de las 15 semanas consecutivas de alzas en los combustibles que Honduras ha vivido desde el 19 de enero.
La secuencia del año lo ilustra con claridad: enero registró un IPC negativo de -0.11%, febrero subió a 0.40%, marzo a 0.72% y abril disparó a 1.73%, en una curva ascendente que preocupa a los analistas por la velocidad con que está consumiendo el margen inflacionario disponible para el resto del año.
El transporte como epicentro
El BCH fue específico al identificar los productos que más jalaron la inflación de abril: ocho de los diez con mayores incrementos mensuales pertenecen al sector transporte: diésel, gasolina regular, gasolina súper, pasajes de bus interurbano, bus urbano, mototaxi, taxi colectivo y pago de suministro de electricidad, a los que se sumaron quesos semisecos y refrescos gaseosos para completar la lista de los que más golpearon el bolsillo de los hondureños durante el mes.
El sector Energía fue el mayor contribuyente al IPC de abril con 1.19 puntos porcentuales, explicado por el incremento de los precios de los combustibles vehiculares y domésticos, así como por la tarifa eléctrica del segundo trimestre de 2026 que entró en vigencia con el alza del 10.49% aprobada por el CREE.
Los Servicios aportaron 0.32 puntos porcentuales adicionales por el alza en los pasajes de buses interurbanos y urbanos, taxi colectivo, radiotaxi, mototaxi y avión, todos ellos consecuencia directa del encarecimiento de los combustibles. Los Alimentos contribuyeron con 0.15 puntos porcentuales, impulsados por lácteos, carne de res, refrescos gaseosos y azúcar.
El reporte del BCH también registró que el 66.2% de los 405 bienes y servicios que conforman la cesta del IPC reportaron alzas de precios en abril, mientras el 24.9% mostraron bajas y apenas el 8.9% no presentaron variaciones, en una proporción que confirma que el alza de precios es un fenómeno generalizado y no sectorial.
En el lado positivo del reporte, los productos con mayores disminuciones de precio durante el mes fueron cebolla, medicamentos antiácidos y protectores gástricos, televisores, pantalón jean para mujer, aguacate, frijoles rojos, jugo de naranja envasado y huevo de gallina, en una lista que ofrece alivio puntual pero que no compensa la presión generalizada que los hondureños enfrentan cada vez que llenan el tanque, pagan el recibo de la luz o abordan un bus para ir al trabajo.







