Roatán, Islas de la Bahía. – El Tribunal de Sentencia de Roatán inició este lunes el juicio oral contra el ciudadano estadounidense Gilbert Reyes, acusado de uno de los crímenes que más conmoción generaron en las Islas de la Bahía a inicios de 2024: el asesinato de tres mujeres cuyos cuerpos fueron hallados dentro de un vehículo en el sector de French Cay, en una semana que promete ser uno de los procesos judiciales más seguidos del año en Honduras.
El proceso se desarrollará de forma virtual y se extenderá durante toda la semana, aunque enfrenta desde el inicio una complicación logística que deberá resolverse antes de avanzar: el anterior traductor fue recusado y el proceso aguarda una resolución judicial para la asignación de uno nuevo, dado que Reyes no habla español y su derecho a comprender plenamente el proceso es una garantía que el tribunal debe garantizar.
Los cargos que pesan sobre el imputado son de extrema gravedad: femicidio agravado de Dione Beatriz Solórzano y los presuntos asesinatos de Nikendra McCoy y María Antonia Cruz, tres mujeres que desaparecieron el 7 de enero de 2024 tras salir acompañadas del propio Reyes Bermúdez hacia la comunidad de Punta Gorda, al norte de Roatán.
Sus cuerpos sin vida fueron descubiertos dos días después, el 9 de enero, dentro de un vehículo tipo turismo en el sector de French Cay, en un hallazgo que sacudió a la comunidad isleña y generó indignación a nivel nacional.
Tras el descubrimiento de los cuerpos, Reyes huyó hacia Estados Unidos, pero la justicia hondureña siguió su rastro. El ciudadano estadounidense fue localizado en República Dominicana y extraditado a Honduras el 23 de junio de 2024, después de casi seis meses de fuga, para enfrentar el proceso judicial que este lunes comenzó formalmente ante el tribunal competente.
El juicio que arranca esta semana en Roatán se suma a la estadística de femicidios que Honduras busca combatir con mayor rigor judicial, en un año que ya acumula más de 61 mujeres asesinadas y en el que la sociedad hondureña observa con atención si el sistema de justicia es capaz de entregar condenas ejemplares que envíen un mensaje claro sobre la vida de las mujeres en el país.






