Tegucigalpa, Honduras. — La temporada de lluvias y ciclones tropicales en el océano Pacífico inició oficialmente este 15 de mayo de 2026. De acuerdo con los pronósticos oficiales, se esperan entre 18 y 21 sistemas con nombre en esta cuenca oceánica durante el periodo.
De ese total, se estima que entre 9 y 10 serán tormentas tropicales; entre 5 y 6, huracanes de categoría 1 o 2; y entre 4 y 5, huracanes mayores, es decir, de categoría 3, 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson. Estos últimos representan el mayor riesgo, ya que sus vientos máximos sostenidos superan los 119 kilómetros por hora y pueden abarcar extensiones de hasta 900 kilómetros de diámetro.
La lista de nombres para esta temporada incluye: Amanda, Boris, Cristin, Douglas, Elida, Fausto, Genevive, Hernan, Iselle, Julio, Karina, Lowell, Marie, Norbert, Odalys, Polo, Rachel, Simon, Trudy, Vance, Winnie, Xavier, Yolanda y Zeke.
Formación y clasificación de los ciclones tropicales
Un ciclón tropical se forma en aguas tropicales cuando la temperatura del mar supera los 26 grados centígrados y existe una zona de baja presión atmosférica. Estos sistemas se clasifican según la velocidad de sus vientos máximos en: depresión tropical, tormenta tropical y huracán.
El desarrollo de un ciclón tropical puede presentar cuatro etapas:
- Perturbación tropical: zona de inestabilidad atmosférica asociada a un área de baja presión, que propicia la generación incipiente de vientos convergentes.
- Depresión tropical: los vientos en superficie alcanzan una velocidad sostenida menor o igual a 62 kilómetros por hora.
- Tormenta tropical: los vientos sostenidos se incrementan entre 63 y 118 kilómetros por hora y las nubes se distribuyen en forma de espiral. En esta fase, el sistema recibe un nombre preestablecido por la Organización Meteorológica Mundial.
- Huracán: los vientos máximos sostenidos alcanzan o superan los 119 kilómetros por hora. En esta etapa, el ciclón se clasifica mediante la escala Saffir-Simpson.
Las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y revisar los planes de prevención ante posibles emergencias. La temporada se extenderá hasta finales de noviembre, periodo durante el cual se mantendrá el monitoreo constante de los sistemas que se desarrollen en la cuenca del Pacífico.













