Tegucigalpa, Honduras.— Decenas de empleados del Instituto Nacional de Migración (INM) «recibieron su despido en las últimas horas», según confirmó una fuente anónima, en lo que representa una purga institucional posterior a la «derrota apabullante para el partido en el poder» en las elecciones generales recientes.
Los despidos afectaron tanto a «empleados de carrera con antigüedad de hasta 15 años» como a «otros con menor cantidad de tiempo» de servicio, quienes «fueron notificados sobre su despido luego de concluidas las elecciones generales», evidenciando una conexión directa entre los resultados electorales y las decisiones administrativas del INM.
«Lo que nos dijeron es que están despidiendo a todos los cachurecos. Esta gente está indignada luego de las elecciones, y la jefa de personal (Karina Smith) que doña para tener un corazón negro, nos despidieron sin el pago del aguinaldo que es un derecho que nos hemos ganado», expresó una empleada despedida que solicitó anonimato.
La oficial de migración con 14 años de antigüedad denunció que «los despidos son avalados por el director Wilson Paz», mientras reveló irregularidades en el pago de obligaciones laborales, indicando que «uno de sus compañeros ganó la demanda hace un año y este es el tiempo que aún no recibe el dinero, asimismo hay gente jubilada que al sol de hoy tampoco ha recibido un solo cinco».
Los despidos tienen alcance nacional, ya que «hay despidos en las oficinas de migración, de la sede del Centro Cívico Gubernamental y también algunos asignados en el aeropuerto de Palmerola», evidenciando una purga sistemática en múltiples instalaciones del instituto migratorio.
El portavoz institucional Wilson Gómez confirmó parcialmente la situación, indicando que «se han realizado cambios en distintas delegaciones del INM», aunque minimizó el impacto operativo declarando que «no se ponen en riesgo las operaciones especialmente en el aeropuerto de Palmerola».
«No tengo mayores detalles, sí sé que se han efectuado cambios, pero no se ponen en riesgo las operaciones especialmente en el aeropuerto de Palmerola», manifestó Gómez, caracterizando los despidos como «movimientos» administrativos rutinarios.
El portavoz insistió en que se llevan a cabo «movimientos a nivel nacional», argumentando que «porque se despida a algún empleado con antigüedad no significa que se afectarán las operaciones», defendiendo la continuidad operativa de la institución a pesar de la pérdida de personal experimentado.
Paralelamente a los despidos, «una campaña de descrédito y acoso se desató en las oficinas del Instituto Nacional de Migración (INM), donde algunos jefes de departamento colocaron mensajes intimidatorios y de odio contra el resto de personal que no se identifica plenamente con el derrotado partido Libertad y Refundación (Libre)».




