Tegucigalpa, Honduras. – La unidad del Partido Liberal sigue atrapada entre disputas internas e intereses personales, según la dirigente Julia Talbott, quien reconoció que la institución nunca llegó realmente unida al proceso electoral de 2025.
Talbott afirmó que muchas diferencias se mantuvieron “tras bambalinas” durante la campaña, porque los dirigentes estaban esperanzados en alcanzar el poder y evitaban exponer públicamente los conflictos para no afectar al partido.
“Pero esas son cosas que no se filtraron a los medios ni a las redes sociales porque como te digo estábamos esperanzados a que podíamos alcanzar el poder”, reveló.
La dirigente aseguró que, en ese contexto, varios sectores intentaban “obedecer” o “agachar la cabeza” ante el candidato y su cúpula para no lastimar la imagen del Partido Liberal.
A su criterio, el principal obstáculo para lograr una verdadera reunificación son los intereses individuales que aún pesan dentro de la organización.
“Si todos hiciéramos a un lado las individualidades, pudiéramos ver el bosque, no solo estar viendo el árbol”, expresó.
Talbott señaló que el partido necesita empujar en una misma dirección si pretende recuperar cohesión y evitar que las fracturas sigan debilitando su base.
La dirigente también recordó episodios ocurridos durante la convención liberal, donde se registraron desacuerdos por la integración de una convención en San Pedro Sula.
Según relató, Jorge Cálix ingresó al escenario más de una hora después del inicio del evento, mientras que la presidencia de la convención fue asignada finalmente a Maribel Espinoza.
Además, mencionó que numerosos dirigentes tuvieron dificultades para ingresar debido a la alta asistencia de militantes.
Para Talbott, la división liberal no solo afecta la vida interna del partido, sino que termina favoreciendo electoralmente al Partido Nacional y al Partido Libertad y Refundación (Libre).
La dirigente advirtió que, cuando el liberalismo no logra unidad, parte de su militancia termina respaldando candidaturas de otras fuerzas políticas.
Por eso insistió en que el partido debe dejar atrás las individualidades y trabajar en una unidad real, no solo en una apariencia construida durante los procesos electorales.




