San Pedro Sula, Honduras. – Los apagones registrados en septiembre en distintos sectores del Valle de Sula ya dejan pérdidas estimadas en unos 30 millones de lempiras para las micro, pequeñas y medianas empresas, según advirtió el representante del sector, Efraín Rodríguez.
El dirigente explicó que en lo que va del mes se han reportado al menos tres interrupciones prolongadas del servicio eléctrico, con duraciones de entre seis y ocho horas.
Cada jornada de racionamiento representa, según sus estimaciones, pérdidas cercanas a 10 millones de lempiras diariospara el sector comercial.
“Un racionamiento de ocho horas es prácticamente un día completo de actividad productiva”, señaló Rodríguez.
El representante de las Mipymes indicó que muchos negocios no cuentan con plantas generadoras ni equipos alternos para continuar operando durante los cortes de energía, por lo que deben suspender ventas, servicios y procesos productivos.
La afectación incluye comercios, talleres, pequeños restaurantes, tiendas, servicios y otras actividades económicas que dependen directamente de la electricidad para funcionar.
Rodríguez expresó preocupación porque los problemas energéticos podrían agudizarse en las próximas semanas, especialmente tras las advertencias sobre riesgos en la continuidad del abastecimiento eléctrico y los apagones que han impactado varias zonas del país.
No obstante, manifestó la expectativa de que las reformas aprobadas al subsector eléctrico permitan generar cambios reales y atender las causas estructurales de la crisis energética.
El reclamo del sector empresarial ocurre en medio de un escenario complejo para el sistema eléctrico hondureño, marcado por déficit de generación, altos costos de combustibles, sequía y limitaciones en el suministro.
Para las Mipymes, la estabilidad del servicio eléctrico es clave no solo para mantener sus operaciones, sino también para proteger empleos, ingresos familiares y la actividad económica en una de las zonas productivas más importantes del país.













