Tegucigalpa, Honduras.— La diputada liberal Iroshka Elvir señaló este domingo que «los miembros de su partido no están en la obligación de integrar las mesas de escrutinio especial», anunciando una estrategia de presión partidaria para modificar la metodología del proceso de revisión que debía iniciarse durante el fin de semana.
La decisión liberal se presenta «como acción para pedir que se cuenten los votos y no las actas, como se hace durante el escrutinio especial», estableciendo una diferencia metodológica fundamental entre la revisión de documentos electorales y el recuento individual de cada sufragio emitido en las urnas con inconsistencias detectadas.
«Honduras quiere VOTO POR VOTO y hasta que eso suceda debemos seguir firmes luchando por Honduras», escribió la diputada en sus redes sociales, estableciendo la posición oficial del Partido Liberal de condicionar su participación en el escrutinio especial hasta obtener un proceso de revisión más detallado que el actualmente programado por el CNE.
Elvir insistió que «tenemos el tiempo suficiente para hacer este proceso que garantiza la voluntad del pueblo sin dilatar la declaratoria», argumentando que la implementación de un conteo voto por voto no necesariamente retrasaría la proclamación de resultados definitivos si se ejecuta con la eficiencia adecuada.
La posición liberal surge cuando «para este domingo estaba previsto el inicio del escrutinio especial para contar las actas que cuentan con irregularidades», pero el proceso permanece paralizado por la falta de consenso entre los consejeros del CNE y ahora enfrenta la resistencia adicional de uno de los principales partidos políticos involucrados.
La estrategia de no integrar las mesas de escrutinio especial podría paralizar completamente el proceso, considerando que «sólo se someterá a escrutinio especial el 5.6% de la totalidad de las actas de los comicios del 30 de noviembre», según las cifras oficiales que han generado controversia entre los candidatos presidenciales.
La exigencia de conteo «voto por voto» representa una escalada en las demandas del Partido Liberal, que busca no solo la revisión de las 2,773 actas con inconsistencias sino también un cambio en la metodología que permita el recuento individual de cada sufragio en lugar de la verificación de los documentos electorales.
La negativa liberal a participar en las mesas de escrutinio especial podría interpretarse como una estrategia para forzar la suspensión del proceso hasta obtener condiciones más favorables, aprovechando que la participación partidaria es necesaria para la legitimidad y el funcionamiento del mecanismo de revisión electoral.
La insistencia de Elvir en que existe «tiempo suficiente» contrasta con las presiones temporales que enfrenta el CNE para completar el proceso antes del 30 de diciembre, plazo legal establecido para la proclamación de resultados definitivos y la certificación del próximo presidente de Honduras.
La posición liberal podría generar un nuevo obstáculo para el desarrollo del escrutinio especial, sumándose a la resistencia del consejero Marlon Ochoa y las divisiones internas del CNE que han impedido el inicio efectivo del proceso de revisión de las actas con inconsistencias detectadas.
La estrategia de condicionar la participación partidaria hasta obtener un conteo «voto por voto» refleja la determinación del Partido Liberal de maximizar las oportunidades de revertir los resultados preliminares que favorecen a Nasry Asfura con una ventaja de más de 42,000 votos sobre Salvador Nasralla.
La escalada de exigencias liberales, desde la ampliación del escrutinio especial hasta el cambio de metodología y ahora la amenaza de no participar en las mesas, evidencia una estrategia integral para cuestionar y modificar todos los aspectos del proceso de revisión electoral que no favorezcan sus intereses políticos.
La combinación de resistencia interna en el CNE, exigencias partidarias crecientes y amenazas de no participación configura un escenario complejo que podría prolongar indefinidamente la incertidumbre electoral y complicar la transición democrática que debe completarse en las próximas semanas.




