Tegucigalpa, Honduras. – La diputada reelecta Iroshka Elvir lanzó este martes un ultimátum radical al sentenciar que el próximo presidente del Congreso «o es liberal, o es liberal«, cerrando tajantemente la puerta a cualquier negociación que implique apoyar a un candidato del Partido Nacional para dirigir el Poder Legislativo.
En un mensaje contundente publicado en su red social ‘X’, la esposa del expresidenciable Salvador Nasralla dejó claro que la bancada de 41 diputados del Partido Liberal no votará por uno del Partido Nacional para que dirija el Congreso de la República, calificando la postura como «innegociable«.
«¡Que quede claro! O es liberal o es liberal. Nuestra postura es innegociable: no vamos a votar por un Presidente del Congreso que no sea de nuestras filas, y mucho menos por un cachureco. ¡La línea está trazada!», expresó categóricamente Elvir, utilizando el término peyorativo con el que tradicionalmente se identifica a los militantes nacionalistas.
La declaración de la legisladora liberal representa una postura intransigente que complica las negociaciones entre el bipartidismo para conformar la junta directiva del Congreso Nacional, especialmente después de que ambos partidos habían logrado un acuerdo político sobre ocho ejes estratégicos de gobernabilidad legislativa.
El Partido Liberal decidió este martes que el diputado Jorge Cálix sea su candidato para presidir el Congreso Nacional período 2026-2030, después de que obtuviera 24 votos en una votación interna que lo impuso sobre Yuri Sabas (13 votos) y Marlon Lara (4 votos).
La postura radical de Elvir contrasta con las declaraciones previas de su esposo, Salvador Nasralla, quien había advertido que si el Partido Nacional impone a un presidente en el Legislativo, su posición era que ningún diputado liberal sea parte de la directiva, calificando como «corrupta» cualquier junta que no sea presidida por un liberal.
Sin embargo, la diputada va más allá al cerrar completamente la posibilidad de negociación, estableciendo que la única opción aceptable para los liberales es que uno de sus miembros presida el Congreso, sin espacio para acuerdos alternativos con el Partido Nacional.
La intransigencia liberal genera incertidumbre sobre la capacidad del bipartidismo para concretar un acuerdo antes de la instalación de la junta directiva en propiedad programada para el 23 de enero, apenas dos días después de la instalación de la junta provisional este miércoles.
El Partido Nacional ha propuesto al diputado Tomás Zambrano como su candidato para encabezar la junta directiva, planteando una directiva integrada por representantes de ambos partidos y de partidos minoritarios como señal de apertura y gobernabilidad.
La postura de Elvir también complica la propuesta de Jorge Cálix, quien deberá negociar con el Partido Nacional para obtener los votos necesarios que le permitan alcanzar la presidencia del Legislativo, considerando que los 41 votos liberales por sí solos no son suficientes para garantizar su elección.
La utilización del término «cachureco» en el mensaje de la legisladora evidencia el tono confrontacional que podría caracterizar las negociaciones entre ambas fuerzas políticas, alejándose del espíritu de diálogo y consenso que habían acordado públicamente días atrás.
La intransigencia liberal se produce en un contexto de máxima tensión política, con colectivos de Libre ejerciendo violencia en las calles contra diputados electos y periodistas, y con las Fuerzas Armadas desplegadas en el Congreso Nacional para garantizar la alternabilidad democrática.
Las próximas horas serán cruciales para determinar si el bipartidismo logra superar estas diferencias y concretar un acuerdo, o si la postura «innegociable» de los liberales terminará fragmentando la gobernabilidad del Congreso Nacional desde su inicio, poniendo en riesgo la agenda legislativa de ocho ejes estratégicos que ambos partidos habían acordado impulsar.


