Tegucigalpa. – El jefe de la bancada del Partido Liberal, Mario Segura, pintó un panorama sombrío para la actividad legislativa en los próximos meses, advirtiendo que el Congreso Nacional se paralizará a medida que la campaña electoral para las elecciones del 30 de noviembre entre en su recta final.
– Segura anticipó que será difícil aprobar leyes importantes y que, aunque se intente sesionar con suplentes, «ni ellos van a venir» porque también estarán en actividades políticas.
Según el experimentado parlamentario, la mayoría de los diputados que buscan la reelección priorizarán sus actividades proselitistas sobre su deber de asistir a las sesiones.
“Si no vienen los diputados, es difícil tener quórum. Todo mundo, a partir de octubre, va a querer andar haciendo campaña política en los diferentes municipios y departamentos”, expresó Segura.
El diputado liberal fue directo al señalar que la agenda legislativa se complicará significativamente. «Ya estamos a 90 días de las elecciones generales», recordó, y criticó que incluso el presidente del Congreso, Luis Redondo, «también anda en modo político». Por ello, abogó por que al menos se intente sesionar dos días a la semana para avanzar en los temas pendientes.
¿Sesiones con Suplentes?
Ante la previsible ausencia de los diputados propietarios, Segura no descartó que se intente sesionar con los suplentes. Sin embargo, se mostró escéptico sobre la efectividad de esta medida para abordar temas de fondo.
“Sí hay leyes que son importantes porque son polémicas, que va a ser difícil aprobarlas si solo se sesiona con suplentes”, consideró.
Cuando se le consultó sobre cómo obligar a los diputados a cumplir con su trabajo, para el cual fueron electos, Segura fue pragmático y reconoció la realidad política del país.
“Aunque el salario no se les detiene, ¿para qué nos vamos a enchibolar? Aquí todo mundo sabemos que la mayoría de los diputados andan en campaña”, afirmó sin rodeos.
El jefe de la bancada liberal describió la dinámica que impera en el Legislativo en tiempos electorales: el partido en el poder busca votos para sus iniciativas, mientras que la oposición se resiste para no darles ventajas.
“Aquí todos vivimos de la política, si no, yo no estaría hablando”, admitió. Concluyó con una frase que resume la parálisis que anticipa: en plena campaña electoral, «ni los suplentes vienen».






