Comayagüela – La capital hondureña volvió a teñirse de luto este jueves con la muerte de Luz Elena Triminio, una joven de la colonia Ramón Amaya Amador que murió soterrada cuando un alud de tierra sepultó su vivienda durante las intensas lluvias que azotan la región.
Según relataron sus seres queridos, Luz Elena no quiso salir de su casa hasta asegurarse de que sus hijos estuvieran a salvo. “Me dijo que sacara a los niños, y ella no quiso salir”, contó su madre, con la voz quebrada por el dolor. Minutos después, el derrumbe arrasó con la precaria vivienda —construida con láminas y tablas— y la atrapó mientras descansaba en su cama.
Su pareja, Axel Mateo, intentó rescatarla en medio del caos. “Le agarré la mano, pero no pude salvarla porque todo el peso del techo le había caído encima”, narró, al recordar cómo escuchó el estruendo de piedras y tierra desprendiéndose desde la ladera cercana.
El Cuerpo de Bomberos acudió al lugar y logró recuperar el cuerpo de la joven, confirmando su fallecimiento. Con su muerte, la cifra de víctimas fatales por las lluvias en la capital asciende, en medio de un escenario de inundaciones, derrumbes y riesgo constante de deslaves en múltiples sectores de Tegucigalpa y Comayagüela.
Luz Elena no es solo una estadística: es el rostro de una madre que, en los últimos segundos de su vida, eligió proteger a sus hijos. Su historia se suma al llamado urgente de las autoridades: evacuar zonas de alto riesgo antes de que sea demasiado tarde.













