Tegucigalpa, Honduras. – El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, presentó este fin de semana un detallado informe de sus primeros 50 días de gestión, en el que resaltó avances concretos en limpieza, reactivación de obras paralizadas, ordenamiento vial y saneamiento financiero, con el firme propósito de que el desarrollo de la capital no se detenga pese a la pesada herencia recibida.
La administración encontró una deuda municipal de 11,000 millones de lempiras y una planilla mensual de 82 millones, lo que mantiene las finanzas bajo fuerte presión. A eso se sumaba basura acumulada en múltiples sectores, calles en grave deterioro y decenas de proyectos estancados.
Sin embargo, Zelaya fue enfático al afirmar: “Lo más importante es que ya empezamos a reactivar proyectos que estaban paralizados y a mover la ciudad hacia adelante. Desde ya la ciudad empieza a moverse, vamos a trabajar, vamos a poner orden y habrá cambios en seguridad, empleo, agua, infraestructura vial, tráfico y recuperación de espacios públicos”.
En materia de limpieza, se ejecutaron más de 100 operativos que permitieron recolectar más de 3,600 toneladas de desechos en puntos críticos que estaban colapsados. En paralelo, se retomaron obras clave como la represa San José, que beneficiará con agua potable a unos 350,000 capitalinos del sector oriental; el túnel de la colonia Florencia, y trabajos de prevención y mitigación en las colonias Miramesí y La Izaguirre.
En vialidad e infraestructura, se pintaron 10,600 metros cuadrados en puentes, túneles y cruces peatonales, mientras que la reparación de calles ahora se realiza de noche para no afectar el tránsito. Se establecieron cinco frentes de bacheo que ya han intervenido más de 30 tramos completos.
La Policía Municipal y la Gerencia de Movilidad Urbana, junto a la DNVT, han intervenido puntos conflictivos revisando semáforos y desplegando agentes para mejorar el flujo vehicular.
Uno de los logros más visibles es la recuperación del paseo Liquidámbar como zona peatonal en el centro histórico, gracias a un acuerdo con 225 vendedores ambulantes que ahora cuentan con espacios definidos, permitiendo que los ciudadanos caminen con mayor orden y seguridad.
En seguridad, más de 150 policías municipales fueron desplegados en siete sitios clave —túneles peatonales, puentes y el centro— donde antes no había presencia permanente. Además, se intensificó la lucha contra las quemas con más de 25 incendios atendidos en coordinación con el Cuerpo de Bomberos, Copeco, Fuerzas Armadas, Amitigra, ICF y otras instituciones.
En el frente financiero, Zelaya logró un financiamiento de 100 millones de dólares del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) en Panamá, orientado a agua y saneamiento, infraestructura vial, movilidad y espacios públicos.
Se optimizó el personal municipal en un 20 %, generando un ahorro que permitirá destinar 200 millones de lempiras adicionales a inversión pública. Paralelamente, se avanza en el refinanciamiento de deuda a corto plazo y en negociaciones con la banca local e internacional.
Finalmente, se invertirán más de 850 millones de lempiras en prevención y mitigación de desastres, en alianza con la Cooperación Alemana a través del banco KFW: 14 obras de adaptación al cambio climático en zonas vulnerables como Miramesí e Izaguirre, la construcción del Bosque Urbano en Hato de Enmedio y el impulso a actividades culturales.
Con estos pasos, la administración Zelaya busca sentar las bases para una capital más limpia, ordenada, segura y con finanzas sanas, reconociendo que el camino es largo pero que “la ciudad ya empieza a moverse”.













