Tegucigalpa.- La suerte de los tres hombres acusados de planear el asesinato del expresidente Manuel Zelaya Rosales y de otros actos de terrorismo se definirá este miércoles a la 1:30 de la tarde, cuando un juez en materia de Criminalidad Organizada y Corrupción dé a conocer su resolución sobre la audiencia inicial.
La decisión, que fue pospuesta tras una larga jornada de evacuación de pruebas y presentación de conclusiones este martes, determinará si Perfecto Enamorado, Antonio Kattan y Arcadio Corrales enfrentarán el proceso en prisión preventiva o si podrán defenderse en libertad.
El caso ha mantenido en vilo a la opinión pública por sus graves implicaciones y por las posturas diametralmente opuestas de las partes involucradas.
La postura de la Fiscalía
El Ministerio Público sostiene que tiene un caso sólido contra los imputados por los delitos de Actos Preparatorios Punibles y Asociación Terrorista. La acusación se respalda en pruebas documentales, testimoniales y periciales.
La evidencia principal, presentada por el propio Fiscal General, Johel Zelaya, consiste en una serie de audios donde supuestamente se escucha a los tres hombres conversando y planificando los actos ilícitos. Desde el Gobierno se ha solicitado que se aplique «todo el peso de la ley» a los acusados.
La defensa alega falta de pruebas
Por su parte, el equipo de defensa de los imputados ha desestimado la validez de las pruebas presentadas por la fiscalía. Argumentan que «no existen pruebas más que audios comunes de personas platicando» y que el caso ha sido un «espectáculo montado».
Uno de los abogados defensores aceptó que existieron «conversaciones entre amigos opinando y hasta utilizando palabras fuertes», pero insistió en que deben entenderse en el contexto de un diálogo privado entre personas que consideran que «la situación del país está difícil».
«Más allá de eso no hay causa punible sobre estas conversaciones», defendió uno de los representantes legales. Además, la defensa sostiene que dos de los señalados ni siquiera se conocen entre sí y nunca han mantenido comunicación, lo que, a su juicio, debilita la teoría de una «asociación terrorista».
Este miércoles, el juez deberá valorar los argumentos de ambas partes y decidir si los indicios presentados por la Fiscalía son suficientes para dictar una medida de prisión preventiva.





