Tegucigalpa, Honduras. – La resolución de una jueza federal estadounidense que pausó temporalmente el intento del Gobierno de Estados Unidos de poner fin al Programa Parole de Reunificación Familiar que beneficia a miles de personas de siete países, incluido Honduras, se traduce en un «respiro», señaló el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh).
La jueza del Distrito de Boston, Indira Talwani, emitió una orden de restricción temporal, vigente hasta el 24 de enero de 2026, contra la terminación del programa conocido como Parole de reunificación familiar, que detiene la entrada en vigor de una notificación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) emitida el 12 de diciembre de 2025.
Elsy Reyes, coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del Conadeh, expresó que la resolución de la jueza es un «respiro» para todas aquellas personas que están siendo beneficiadas con este programa de permanencia temporal por reunificación familiar.
«Habría que ver si, al 24 de enero, se presenta la documentación que está exigiendo la jueza para sustentar esa cancelación que se tuvo en el mes de diciembre por parte del gobierno de los Estados Unidos o se apela esa decisión», señaló Reyes, estableciendo la fecha límite para que la administración estadounidense justifique su decisión.
La suspensión temporal otorga «un poco de tranquilidad» para las personas de Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras, que puedan continuar viviendo de manera legal en Estados Unidos y continuar con su permiso de trabajo, al menos hasta que se resuelva definitivamente el caso.
El pasado 12 de diciembre el gobierno de Estados Unidos anunció la cancelación de los programas Parole de reunificación familiar (FRP) que afecta a ciudadanos de estos siete países, generando incertidumbre entre miles de familias que habían ingresado legalmente al país norteamericano bajo este mecanismo.
De acuerdo a la resolución del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS), los beneficiarios de los programas de reunificación familiar que no hayan solicitado la residencia permanente deberán abandonar el país el próximo 14 de enero si no cuentan con otra alternativa legal para permanecer.
Reyes explicó que el programa de permiso de permanencia por reunificación temporal es un mecanismo legal que ha permitido que familias de estos siete países puedan presentar peticiones para ingresar a Estados Unidos de manera regular mientras esperan una visa de migración.
Lo principal de este programa es que ha permitido la unidad familiar entre padres e hijos, poder tener un estatus legal en Estados Unidos por más de 3 años y obtener un permiso de trabajo, facilitando la integración económica y social de los beneficiarios.
La defensora de los derechos humanos advirtió que la cancelación definitiva de ese programa podría ocasionar un «daño irreparable» porque implicaría la separación de las familias y eso causaría mucho daño no solamente en el tema legal, sino que en el tema de salud mental de las personas.
«La separación padres e hijos, que es lo que se ha vivido mucho en estos últimos años, afectará enormemente a las personas que ya habían establecido su vida, empleos y vínculos familiares en Estados Unidos», enfatizó Reyes, destacando el impacto humano de una potencial cancelación definitiva.
Los programas Parole de reunificación, creados en el 2023 por el gobierno de Biden, permite la entrada legal y temporal al país de familiares directos de personas con estatus migratorio regular en EE.UU, mientras aguardaban la tramitación de sus visas.
La orden de restricción temporal hasta el 24 de enero proporciona un período de gracia durante el cual los beneficiarios del programa pueden continuar sus actividades normales sin temor a deportación inmediata, aunque la incertidumbre persiste sobre el destino final del programa.
La jueza Talwani exige que el gobierno estadounidense presente documentación que sustente la decisión de cancelar el programa, lo que sugiere que la resolución judicial cuestiona la fundamentación legal o procedimental de la terminación anunciada en diciembre.
La suspensión temporal beneficia a miles de hondureños que ingresaron legalmente a Estados Unidos bajo el programa Parole mientras esperaban que sus visas de reunificación familiar fueran procesadas, permitiéndoles trabajar legalmente y establecer raíces en el país norteamericano.
El plazo del 14 de enero para que beneficiarios sin residencia permanente abandonen el país queda suspendido por la orden judicial, otorgando al menos diez días adicionales mientras la corte evalúa la legalidad de la cancelación del programa.
La coordinadora del Conadeh señaló que la resolución representa únicamente un «respiro temporal» y no una solución definitiva, ya que el futuro del programa dependerá de lo que resuelva la corte tras evaluar la documentación que presente el gobierno estadounidense antes del 24 de enero.


