Tegucigalpa, Honduras. — El sistema judicial hondureño se alista para retomar uno de los casos más mediáticos y dolorosos de los últimos tiempos. El próximo martes se reanudará el juicio contra el estadounidense Gilbert Reyes, señalado como el principal responsable de la muerte de tres jóvenes en la isla de Roatán.
Según confirmó Melvin Duarte, portavoz de la Corte Suprema de Justicia, el proceso —que se desarrolla vía Zoom— aún tiene pendiente la evacuación de 40 medios de prueba e informes técnicos fundamentales para el veredicto final.
Reyes enfrenta cargos sumamente graves: dos delitos de asesinato y uno de femicidio agravado. La tragedia que originó este proceso se remonta a enero de 2024, cuando la desaparición de Dione Beatriz Solórzano, Nikendra McCoy y María Antonia Cruz mantuvo en vilo a la comunidad isleña.
La angustia terminó en horror días después, cuando sus cuerpos fueron hallados sin vida dentro de un vehículo en una propiedad privada del sector de French Key, un hallazgo que generó una ola de indignación nacional.
Las investigaciones del Ministerio Público no tardaron en apuntar hacia Reyes, quien tras el crimen abandonó rápidamente el país con rumbo a Estados Unidos. Sin embargo, la justicia logró alcanzarlo: fue localizado y capturado en República Dominicana gracias a una orden de captura internacional.
Tras un complejo proceso de extradición, el acusado fue entregado a las autoridades hondureñas para responder por los hechos que se le imputan.
Con la reanudación del juicio la próxima semana, las familias de las víctimas y la sociedad hondureña esperan que la presentación de las pruebas restantes arroje luz definitiva sobre lo ocurrido en Roatán.
El caso de Gilbert Reyes se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la impunidad en crímenes de género, y el desenlace de este proceso marcará un precedente importante en la búsqueda de justicia para Dione, Nikendra y María Antonia.












