Atlanta, Estados Unidos. – Argentina necesitó una aparición tardía de Julián Álvarez para salir de un partido incómodo, gris y cargado de polémica. El delantero marcó un golazo al minuto 110 y abrió el camino para el triunfo 3-1 sobre Suiza, que dejó a la campeona del mundo en semifinales del Mundial 2026.
El cierre lo puso Lautaro Martínez casi al final de la prórroga, cuando el equipo de Lionel Scaloni ya había logrado quebrar la resistencia de un rival que jugó con diez desde el minuto 72 y resistió hasta donde pudo.
La recompensa fue una semifinal de alto voltaje contra Inglaterra, este miércoles en Atlanta.
El gol de Julián también premió la insistencia de Scaloni, que lo mantuvo como titular pese a un Mundial discreto y marcado por la polémica alrededor de su deseo de salir del Atlético de Madrid.
Hasta entonces, su aporte más visible había sido el desgaste en la presión y el trabajo sobre la salida suiza. Pero cuando Argentina más lo necesitaba, apareció con un remate desde fuera del área, con rosca, para destrabar la noche.
El partido había empezado como quería la Albiceleste. Antes de los 10 minutos, Alexis Mac Allister cabeceó a la red un tiro de esquina ejecutado por Lionel Messi, mal defendido por Djibrill Sow.
Con la ventaja temprana, Argentina pareció acomodarse demasiado pronto.
Scaloni había defendido la víspera que el equipo estaba bien y lo reafirmó repitiendo el once que venía de sufrir ante Egipto. La idea era no mostrar dudas, cerrar espacios en el medio y aprovechar el trabajo de Julián.
Pero tras el 1-0, la selección argentina bajó pulsaciones.
Messi apareció poco, el equipo no aceleró y Suiza manejó la pelota sin demasiada claridad, salvo por un disparo lejano de Sow y una incursión de Breel Embolo que respondió bien Emiliano “Dibu” Martínez.
La sensación de control argentino se convirtió en imprudencia después del descanso.
Suiza adelantó líneas, empezó a jugar más cerca del área y obligó cada vez más al Dibu a intervenir.
El empate llegó al minuto 66, cuando Dan Ndoye se internó por la izquierda, combinó con Ricardo Rodríguez y definió cruzado para castigar la pasividad argentina.
El gol sacudió a la campeona del mundo, pero la jugada que cambió el clima llegó poco después.
En una acción por la banda, el árbitro portugués Joao Pinheiro amonestó inicialmente a Leandro Paredes por una entrada fuerte. Luego, el VAR lo llamó para advertir que se había equivocado de jugador, una de las normas nuevas aplicadas en este Mundial.
El colegiado revisó la acción, retiró la amarilla a Paredes y sancionó a Breel Embolo, quien ya estaba amonestado. Suiza quedó con diez justo cuando empezaba a creer en la clasificación.
La decisión encendió la polémica en un partido que ya se movía bajo el ruido de quienes cuestionan posibles ayudas a Argentina.
Con superioridad numérica, la Albiceleste tuvo casi media hora, contando los nueve minutos de añadido, para buscar el triunfo.
Suiza se replegó y Argentina empujó con Messi más involucrado, pero Gregor Kobel, héroe ante Colombia, sostuvo a los helvéticos con una gran intervención ante una volea de Lisandro Martínez en el tiempo agregado.
La prórroga encontró a Scaloni acumulando piezas ofensivas. Entraron Lautaro Martínez, Nico González, Thiago Almada y luego José Manuel “el Flaco” López, mientras Murat Yakin reforzaba la muralla suiza con la mirada puesta en los penales.
Pero el plan de supervivencia se rompió al minuto 110.
Julián recibió fuera del área y sacó un remate de calidad, con curva, para batir a Kobel y devolverle aire a una Argentina que ya se estaba desesperando.
Sobre el final, Lautaro sentenció la clasificación y evitó cualquier sobresalto.
Argentina avanzó sin brillo, pero con oficio, pegada y una aparición decisiva de Julián Álvarez. Ahora le espera Inglaterra, en una semifinal que promete tensión, historia y mucho más que un boleto a la final.












