Lima, Perú. – La candidata derechista Keiko Fujimori afirmó este domingo que respetará los resultados de la segunda vuelta presidencial en Perú, luego de que las primeras proyecciones la ubicaran ligeramente por debajo del izquierdista Roberto Sánchez en una contienda marcada por un estrechísimo margen.
Fujimori evitó reconocer una derrota y sostuvo que el país se encuentra ante un empate técnico, por lo que pidió esperar el avance completo del escrutinio antes de declarar a un ganador.
“Nos encontramos en un empate técnico, hasta el momento no hay ningún ganador en esta contienda, por tal razón, serán días largos hasta conocerlo”, expresó la lideresa de Fuerza Popular en un breve pronunciamiento.
La candidata cuestionó que se intente definir el resultado con base en muestras preliminares, al señalar que el conteo rápido utiliza alrededor de 1,000 actas de un total aproximado de 90,000 a nivel nacional.
De acuerdo con la proyección de Ipsos Perú, Sánchez obtiene 50.3 %, frente al 49.7 % de Fujimori. Otra muestra realizada por Datum, con actas oficiales y margen de error de 1.9 %, ubica al candidato izquierdista con 50.14 % y a Fujimori con 49.86 %.
Los datos confirman una elección cerrada, similar a las dos últimas disputas presidenciales peruanas, que se definieron por apenas unos 40,000 votos de diferencia.
Fujimori aseguró que su partido esperará el escrutinio al 100 % y afirmó que aceptará el resultado final que determine la autoridad electoral. También pidió a Sánchez asumir el mismo compromiso.
“Quiero decir al pueblo peruano: no pierda la esperanza. Necesitamos calma y serenidad y vamos a esperar con mucha fe el resultado final”, manifestó entre aplausos de miembros de su organización política.
La candidata destacó además el papel de los observadores de Fuerza Popular, que, según dijo, suman unas 95,000 personas desplegadas para revisar acta por acta y garantizar el respeto a la voluntad popular.
El pronunciamiento marca un tono distinto al de 2021, cuando Fujimori desconoció los resultados que dieron la victoria al expresidente Pedro Castillo, denunció sin pruebas sólidas un supuesto fraude e impulsó recursos para intentar anular miles de votos.
Ahora, en una nueva definición ajustada, Perú entra en una etapa de espera que podría extenderse varios días, mientras el conteo oficial determina si el próximo gobierno quedará en manos de Roberto Sánchez o si Fujimori logra revertir la diferencia preliminar.













