Tegucigalpa, Honduras. – La crisis hídrica en la capital obliga a nuevas medidas de racionamiento para intentar prolongar la disponibilidad de agua potable hasta finales de septiembre, informó el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya.
El edil explicó que las principales represas continúan bajo presión debido a la escasez de lluvias y a los bajos niveles de almacenamiento.
Según los datos brindados este miércoles, la represa Los Laureles registra un nivel de 39 %, mientras que La Concepción se encuentra en 30 %.
En el caso de El Picacho, Zelaya señaló que la producción se mantiene en mejores condiciones, por lo que los sectores abastecidos por ese sistema reciben el servicio cada cinco días.
Ante el comportamiento de las lluvias y el nivel de las represas, la Alcaldía decidió ampliar de siete a nueve días los períodos de distribución de agua en diferentes sectores de la capital.
De acuerdo con el alcalde, esta medida busca extender la vida útil de las reservas y evitar que el sistema llegue antes de tiempo a una situación más crítica.
“Vamos a ir viendo semana a semana cuál es el comportamiento, cómo van las lluvias y cómo va el ahorro de agua”, explicó Zelaya.
El edil llamó a la población a usar el recurso con responsabilidad y recordó que en medio de la emergencia “cada gota cuenta”.
Como parte de la atención a los sectores más afectados, la Alcaldía mantiene la entrega gratuita de agua mediante cisternas en distintos puntos de la ciudad.
Zelaya indicó que hasta ahora se han distribuido más de cuatro millones de galones de agua potable.
Además, la municipalidad trabaja en la reparación de fugas y en la perforación de pozos para reforzar el suministro durante la emergencia hídrica.
El alcalde también informó que se evalúa junto a la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) la posibilidad de elevar la alerta por la crisis del agua.
Para la próxima semana está prevista una reunión técnica en la que se revisarán los insumos disponibles y, a partir de ese análisis, se determinará si corresponde adoptar una nueva medida de alerta.
Zelaya también se refirió al puente conocido como Papa Francisco, ubicado en la salida hacia Mateo.
El alcalde explicó que la municipalidad está a la espera de una última auditoría estructural para determinar las condiciones de la infraestructura y definir las obras complementarias necesarias para garantizar su seguridad.
Aseguró que no habilitará el paso hasta tener certeza de que el puente no representa riesgo para la población.
“Yo no voy a tomar ninguna decisión ni voy a habilitar el puente hasta que no esté completamente seguro”, afirmó.
Zelaya sostuvo que la seguridad de los capitalinos debe prevalecer sobre las dificultades de tránsito que actualmente enfrenta la ciudad.
Sobre el congestionamiento vial, el alcalde señaló que la Alcaldía ha invertido más de 160 millones de lempiras en trabajos nocturnos de mantenimiento vial, además de labores de señalización y medidas para agilizar el tráfico en distintos puntos de la capital.
También anunció que el túnel de Suyapa estaría listo en septiembre, mientras que el puente Germania se proyecta para octubre y el puente de la 21 de Octubre, que colapsó, para noviembre.
El edil aseguró que las obras continuarán durante el día y la noche, principalmente en horario nocturno, con el objetivo de reducir las interrupciones al tránsito y avanzar en la atención de los principales problemas de infraestructura del Distrito Central.
La capital enfrenta así un doble desafío: administrar con mayor severidad las reservas de agua mientras ejecuta obras viales que buscan aliviar una ciudad presionada por la sequía, el deterioro de infraestructura y el crecimiento del tránsito.













