San Pedro Sula, Cortés. – El voto de castigo del electorado de Cortés fue contundente y humillante para Luis Redondo, actual presidente del Congreso Nacional, quien a pesar de encabezar la planilla de diputados por el oficialista Libertad y Refundación (Libre) en el departamento con mayor carga electoral del país, quedó fuera de los 20 escaños en disputa.
Redondo obtuvo apenas 77,909 marcas, de las cuales solo 31,650 provinieron del municipio de San Pedro Sula, cifras que lo dejaron muy lejos de la lista de diputados electos y que evidencian el rechazo frontal del electorado cortesano a su gestión legislativa.
La paliza electoral fue de tal magnitud que Redondo fue ampliamente superado por su colega del Partido Liberal, Carlos Umaña, quien obtuvo 228,426 marcas, de las que 116,316 correspondieron a la ciudad sampedrana, triplicando prácticamente los votos del presidente del Legislativo.
Pero la humillación no terminó ahí. Incluso el aspirante a diputado menos votado por el Partido Liberal, Armando Bardales, superó en marcas a Redondo con 201,109 votos, de las que 99,148 fueron del municipio de San Pedro Sula. Y el candidado con menos votos del Partido Nacional, Nahaman Humberto González, obtuvo 97,188 marcas, de las que 45,901 fueron de la ciudad sampedrana, también superando al otrora poderoso líder de Libre.
El departamento de Cortés, con una carga electoral de 1 millón 125 mil 724 electores, ha demostrado en los últimos procesos que su votante ha aprendido a ejercer el sufragio de forma más independiente y a castigar a quienes considera que han traicionado sus principios.
El elector cortesano dio la espalda a un Redondo que cuatro años atrás era visto como un líder anticorrupción que abrazaba la bandera de la transparencia y la justicia, pero al asumir abruptamente la silla de la presidencia del Poder Legislativo, transformó su sonrisa de demócrata por gestos y arengas propias de los autócratas, de los enemigos de la democracia.
El día de los comicios, Redondo hizo alarde de su seguridad y atropello en el centro de votación que le tocó ejercer, confiado en que su posición al frente de la planilla del oficialismo en Cortés le garantizaba su reelección. Sus cábalas le indicaban que estaba fijo en el puesto, pero el elector de esa zona pensó y votó distinto.
El rechazo a Redondo forma parte de un comportamiento electoral más amplio en Cortés, donde también fue castigado Rodolfo Padilla Sunseri, quien en su afán por retornar a la alcaldía sampedrana, de la cual fue edil en el período de 2006 en el gobierno del expresidente Manuel Zelaya Rosales, no logró convencer al electorado. Sunseri había huido a Estados Unidos tras ser acusado y condenado por delitos de corrupción.
Las elecciones generales del 30 de noviembre obligan a analizar el comportamiento del elector en zonas clave como Cortés, donde el votante ha demostrado capacidad de análisis crítico y voluntad de castigar a quienes considera que han traicionado la confianza depositada en ellos, sin importar que encabecen planillas del partido oficialista o que ostenten los cargos más poderosos del Estado.


