Nueva Jersey, Estados Unidos. – La celebración de España tras conquistar el Mundial 2026 dejó una imagen tan espontánea como inesperada: Lamine Yamal, una de las grandes figuras del torneo, comiendo una rebanada de pizza de pollo sobre el césped del Estadio Nueva York-Nueva Jersey.
Mientras varios de sus compañeros seguían levantando el trofeo, saludando a los aficionados y compartiendo la euforia por la histórica victoria de La Roja, el joven futbolista eligió una celebración más tranquila y particular.
Con la medalla de campeón colgada al cuello, Yamal fue captado recorriendo el terreno de juego mientras disfrutaba de su pizza en medio de los festejos.
La escena no tardó en convertirse en uno de los momentos más comentados de la final.
Las fotografías y videos del delantero comenzaron a circular rápidamente en plataformas como X, Instagram y TikTok, donde miles de usuarios reaccionaron con humor y simpatía ante la naturalidad del gesto.
Para muchos aficionados, la imagen resumió una celebración auténtica, lejos del protocolo habitual que acompaña a los grandes títulos.
El momento llamó la atención porque, en medio de una noche marcada por la gloria deportiva, no fue un gol, una declaración o el levantamiento de la copa lo que acaparó parte de la conversación digital, sino la tranquilidad con la que Yamal decidió comer pizza en plena cancha.
Con apenas 19 años, Lamine Yamal cerró el torneo como campeón del mundo y como una de las figuras más destacadas de la selección española.
Tras la ceremonia de premiación, el delantero también compartió la celebración con sus seres más cercanos.
Su hermano menor, Keyne, su madre y su novia, la influencer Inés García, lo acompañaron durante los festejos en el estadio.
Sin embargo, fue la imagen del joven campeón disfrutando de una rebanada de pizza la que terminó robándose buena parte de la atención en redes sociales.
La escena convirtió a Yamal en protagonista de uno de los momentos más virales y relajados de la celebración española, una postal distinta de un futbolista que, aun tocando la cima del mundo, conservó la naturalidad de un joven que simplemente quiso festejar a su manera.












