InicioOpiniónJosé Eliécer PalominoLas manos libertarias que llevan ayuda humanitaria a comunidades víctimas del conflicto.

Las manos libertarias que llevan ayuda humanitaria a comunidades víctimas del conflicto.

Por: José Eliécer Palomino Rojas

Con cerca de 20 años de vida sacerdotal, el clérigo humanitario y libertario Diego Luis Torres Banda continúa llevando esperanza a comunidades marginadas y golpeadas por el conflicto armado en Colombia.

Diego Luis Torres Banda expresó:

“Antes de ser sacerdote y ahora en el ejercicio de mi labor misionera, he vivido una experiencia transformadora trabajando con comunidades marginadas y víctimas del conflicto nacional. He acompañado desplazados, familias afectadas por la violencia y procesos de reconciliación y paz en regiones olvidadas del país”.

Su labor humanitaria se desarrolla especialmente en sectores vulnerables de la región Caribe, entre ellos Berrugas, corregimiento de San Onofre, y Rincón del Mar, territorios tradicionales de pescadores y de riqueza ancestral que aún enfrentan múltiples necesidades sociales.

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En estas comunidades, Diego Luis Torres Banda lleva ayuda humanitaria y alimentaria, además de acompañamiento espiritual y educativo a niños huérfanos, madres viudas y familias desamparadas por la violencia y el abandono social e institucional.

El sacerdote agregó:

“Son manos tendidas de amor materializado hacia quienes han sido excluidos y olvidados. Muchas víctimas sienten que las promesas del Estado nunca llegaron”, pero otros sienten que si llegaron, fueron en un mínimo nivel de amparo y de auxilio.

Desde la Iglesia Anglicana, el religioso, quien también es sociólogo, psicólogo, filósofo y teólogo; impulsa mensajes de reconciliación, dignidad y esperanza, presentando, según sus palabras, “un Cristo vivo, desclavado y libertario”, acompañado de acciones concretas de solidaridad humana.

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Su misión continúa convirtiéndose en un puente de apoyo espiritual y social para cientos de familias que aún buscan sanar las heridas dejadas por la violencia en Colombia.

“Mientras haya hombres excluidos, la libertad será incompleta.” (Paulo Freire).

Al traer a acotación las palabras del filósofo y pedagogo Paulo Freire, se comprende que la verdadera libertad de una sociedad no puede construirse sobre el abandono de los más vulnerables. Las comunidades desplazadas, marginadas y víctimas de la violencia representan una deuda humana y social aún no saldada.

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Por ello, las jornadas pastorales y humanitarias devuelven dignidad, esperanza y reconocimiento a quienes históricamente han permanecido invisibles, como lo hace desde su vocación entregada y desinteresada el sacerdote Diego Luis Torres Banda en comunidades vulnerables del Caribe colombiano.

En medio de tantas heridas sociales, abandono y dolor humano, surge un interrogante que interpela la conciencia colectiva de la sociedad y del Estado: ¿cuántas comunidades más tendrán que seguir esperando para que la dignidad, la justicia social y la ayuda humanitaria lleguen con la misma entrega, con que hoy lo hacen manos libertarias y solidarias?


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