Honduras enfrenta uno de los golpes más graves a su seguridad alimentaria en años recientes: el Instituto Hondureño del Mercadeo Agrícola (IHMA) permitió el vencimiento de 44 mil quintales de frijol almacenados en sus bodegas de Danlí, departamento de El Paraíso, con pérdidas estimadas en 85 millones de lempiras, mientras otros 70 mil quintales de maíz almacenados en la misma ciudad están en riesgo de perderse por contaminación de hongos, aflatoxinas y la plaga del gorgojo, en lo que expertos del sector agrícola califican no como un error administrativo sino como un atentado directo contra la seguridad alimentaria de los hondureños.