Tegucigalpa, Honduras. – La nueva Ley de Empleo a Tiempo Parcial, aprobada con alta expectativa en el Congreso Nacional, es un paso para formalizar el trabajo por horas y ampliar la cobertura de seguridad social, pero no resolverá los problemas estructurales de empleo en Honduras. Esa es la conclusión de un análisis de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
El verdadero problema no es el desempleo
Según el informe académico, el desempleo en 2025 se ubica en 4.9%. El reto real es la subocupación por ingresos insuficientes, que alcanzó 33.4%. Ahí es donde la nueva normativa tendrá un impacto “parcial y gradual”, sin cambios significativos en la creación de empleo total ni en los ingresos de la mayoría.
Qué sí cambia la ley
La normativa establece jornadas de entre 18 y 32 horas semanales, salario proporcional no menor al mínimo y acceso a prestaciones laborales, incluida la afiliación al seguro social. Para la UNAH, el principal aporte será institucional: ordenar y formalizar parte del empleo que ya existe.
Las alertas
El estudio remarca que la modalidad no crea empleo por sí misma. Depende del crecimiento económico, la inversión y las condiciones del mercado. Además, persiste el riesgo de que empresas sustituyan empleos de tiempo completo por parciales, lo que podría precarizar las condiciones laborales si no hay supervisión efectiva.
Qué falta
La academia insiste en que Honduras necesita políticas complementarias enfocadas en aumentar la productividad, reducir la informalidad y mejorar los salarios. Sin eso, la Ley de Empleo a Tiempo Parcial solo será un parche administrativo en un mercado laboral donde 1 de cada 3 hondureños gana menos de lo necesario.













