Tegucigalpa, Honduras. — La llegada de las primeras lluvias ha traído consigo una amenaza latente para la salud pública. El epidemiólogo Kenneth Rodríguez lanzó este viernes una alerta urgente ante la creciente proliferación del zancudo transmisor del dengue en diversos puntos del territorio hondureño.
Según el experto, el fenómeno responde a un ciclo biológico previsible: las lluvias de semanas anteriores activaron los huevecillos que permanecían latentes, lo que generará una oleada de mosquitos entre los meses de enero y abril.
La situación ya se refleja en los centros asistenciales. Regiones sanitarias clave, incluyendo Cortés, El Paraíso, Choluteca y las áreas metropolitanas de San Pedro Sula y Tegucigalpa, están reportando un flujo constante de pacientes con síntomas vinculados a la enfermedad.
Las estadísticas oficiales hasta el mes de marzo son reveladoras: Honduras ya contabiliza 1,711 contagios, de los cuales 1,688 presentan o no signos de alarma, mientras que 23 casos han sido clasificados como dengue grave, elevando la preocupación de las autoridades.
Ante este panorama, Rodríguez enfatizó que la prevención no puede esperar. El epidemiólogo hizo un llamado enérgico a la población para retomar las medidas de combate al vector en sus hogares, pero también dirigió su mensaje a las nuevas autoridades.
Instó a iniciar de inmediato procesos de fumigación en barrios y colonias, y solicitó a las alcaldías municipales que exijan la limpieza de solares y predios baldíos para eliminar los criaderos.
«Recordemos que la prevención es la herramienta más efectiva», señaló el experto, subrayando que la lucha contra el dengue requiere un esfuerzo conjunto entre el gobierno y la ciudadanía.
Con el sistema de salud bajo presión en las zonas con mayor incidencia, la meta inmediata es frenar la curva de contagios y evitar que más hondureños caigan víctimas de esta enfermedad que, año tras año, pone a prueba la resiliencia del país.


