Tegucigalpa, Honduras. – Las últimas semanas de lluvia comienzan a reflejarse con fuerza en la represa Los Laureles, que este sábado alcanzó el 50.91 % de su capacidad. Sin embargo, la recuperación todavía no permite dar por superada la crisis hídrica ni modificar el actual calendario de distribución de agua en la capital.
Así lo advirtió Julio Quiñonez, coordinador del Programa de Adaptación al Cambio Climático de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), quien destacó como positiva la recuperación del embalse, pero pidió no interpretar las recientes lluvias como el final de la emergencia.
“Nos alegra muchísimo, especialmente en el embalse de Los Laureles, en donde amanecimos hoy a 50.91 por ciento de su capacidad. Estamos a la mitad de su capacidad ya en el mes de octubre”, manifestó.
Quiñone explicó que para esta época normalmente ya estaría funcionando la balsa inflable de Los Laureles, infraestructura que permitiría almacenar aproximadamente dos millones de metros cúbicos adicionales, algo que actualmente no ha sido posible.
La situación más complicada continúa en La Concepción, que apenas registra un 28.54 % de almacenamiento.
Según el funcionario, desde el 19 de septiembre, período en el que comenzaron a registrarse las lluvias que han favorecido los embalses, La Concepción solamente ha conseguido aumentar su nivel en cerca de cuatro puntos porcentuales.
El comportamiento de Los Laureles ha sido considerablemente diferente.
“En el caso de Los Laureles, sí ha logrado una recuperación de un 25 por ciento más o menos, y eso definitivamente es bueno”, explicó Quiñonez.
La diferencia entre ambos embalses impide, por ahora, reducir la brecha de distribución de agua. Los sectores abastecidos por este sistema continuarán recibiendo el servicio cada 12 días.
Para las zonas atendidas por la planta de tratamiento de El Picacho, el suministro continuará cada siete días, debido a la producción constante de agua proveniente de La Tigra.
Quiñone insistió en que, pese a las lluvias y al crecimiento observado en Los Laureles, la emergencia hídrica sigue vigente hasta diciembre.
“La crisis no ha terminado, debo ser claro con esto. Aunque veamos que llovió y eso nos alegra, no hemos resuelto este problema”, subrayó.
Las autoridades municipales centrarán ahora su atención en el comportamiento de las precipitaciones durante octubre. De la cantidad de lluvia y de la respuesta de los embalses dependerá que posteriormente pueda considerarse algún ajuste en el calendario.
Por ahora, la recuperación de Los Laureles representa un alivio para las reservas de la capital, pero La Concepción continúa rezagada y el racionamiento de agua cada 12 días se mantiene.













