Tegucigalpa, Honduras. – «La justicia siempre ha estado de nuestro lado». Con estas palabras, el magistrado presidente del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), Mario Flores Urrutia, celebró la resolución de la sala Ad-Hoc de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que desestimó la solicitud de antejuicio presentada en su contra y en contra de la magistrada Mirian Suyapa Barahona.
La decisión de la CSJ de declarar «inadmisible» la petición del Ministerio Público, que los acusaba de prevaricato, fue recibida por Flores Urrutia como una reivindicación de su labor. «Le damos gracias a Dios y que tenga la plena seguridad el pueblo que todas las decisiones que son sometidas al conocimiento del Tribunal de Justicia Electoral son apegadas a la normativa», expresó el funcionario.
Aunque dijo desconocer qué nuevas acciones podría tomar la Fiscalía, para el magistrado, este fallo «deja evidenciado» que sus actuaciones han sido correctas.
Aprovechando la resolución a su favor, Flores Urrutia envió un contundente recordatorio a las demás instituciones, en una clara alusión a la reciente tensión con el Consejo Nacional Electoral (CNE). Recordó que las sentencias emitidas por el TJE «son de ejecución forzosa y son inapelables», y que, aunque otros órganos electorales «no compartan sus decisiones, estas se deben cumplir».
En un intento por calmar las aguas internas del tribunal, el magistrado también aseguró no tener diferencias con su colega Mario Morazán y se comprometió a seguir trabajando para fortalecer la institucionalidad.
Tras superar este obstáculo legal, el presidente del TJE anunció que el pleno se reunirá la próxima semana para abordar varios temas pendientes, en su mayoría de carácter administrativo, buscando retomar la normalidad en sus funciones de cara a la recta final del proceso electoral.




