Tegucigalpa. – Una nueva controversia sacude al Tribunal de Justicia Electoral (TJE) luego que el magistrado Mario Morazán cuestionara duramente la resolución adoptada este viernes por mayoría de votos que declaró inadmisibles los recursos de apelación presentados por el alcalde capitalino Jorge Aldana, y al mismo tiempo enfrentara señalamientos por su ausencia en la sesión de pleno que definió el caso.
La paradoja del magistrado Morazán se hace evidente: mientras públicamente defiende la causa del edil Aldana, su inasistencia a las sesiones plenarias ha obstaculizado sistemáticamente el trabajo del máximo tribunal electoral, según han denunciado sus propios compañeros magistrados.
En declaraciones ofrecidas tras conocerse el fallo, Morazán intentó justificar su ausencia del pleno argumentando que se encontraba redactando su voto razonado ante la inminente decisión de sus colegas. «Quisieron evitar que mi voto razonado quedara en la resolución de la sentencia», alegó el magistrado, sugiriendo una presunta maniobra para excluir su posición del expediente oficial.
El funcionario judicial no escatimó críticas hacia la determinación adoptada por sus pares, calificándola directamente como un «disparate» sin valor jurídico. Morazán denunció una supuesta confusión de expedientes, señalando que el pleno resolvió el recurso 2026-35 utilizando los antecedentes del caso 2026-101, lo que en su criterio invalida completamente la resolución.
«Lo que ellos resolvieron no tiene nada que ver con lo que reclamó Jorge Aldana. Con los antecedentes del 2026-101 le resolvieron el 2026-35, no resolvieron nada», expresó categóricamente el magistrado al cuestionar la labor de Mario Flores Urrutia y Mirian Barahona, quien fungía como ponente del caso.
Morazán fue más allá en sus señalamientos al minimizar la participación de la magistrada Barahona, afirmando que esta «está enferma, tiene problemas y no está en condiciones físicas ni mentales para ejercer el cargo en este momento». El magistrado insinuó que alguien externo estaría influyendo en las resoluciones del tribunal, lo que según él conduce a «esta aberración».
Según explicó Morazán, el alcalde Aldana presentó dos recursos diferenciados ante el Tribunal Electoral: uno relacionado con 435 actas que no fueron sometidas a revisión, y otro por más de mil actas cuyos resultados también cuestiona. El magistrado enfatizó que el recurso 2026-35 impugnaba específicamente la declaratoria del Consejo Nacional Electoral (CNE) «sin terminar de contar las actas».
El funcionario denunció además que la determinación del TJE fue adoptada únicamente con dos magistrados presentes, una situación que considera irregular. Añadió que sus compañeros «corrieron para presionar a la magistrada Lourdes Estapé», aunque esta última alegó que Morazán se encontraba en el edificio del tribunal durante la sesión.
En medio de las versiones contradictorias, el magistrado intentó explicar su ausencia señalando que el jueves estuvo enfermo, pese a que ese mismo día ofreció declaraciones a diversos medios de comunicación. Morazán negó rotundamente que se ausente de las sesiones de pleno y retó públicamente a sus compañeros magistrados a que desmientan esta afirmación.
La controversia pone en evidencia las fracturas internas del Tribunal de Justicia Electoral en momentos en que debe resolver casos electorales de alta sensibilidad política, mientras las acusaciones cruzadas entre magistrados erosionan la credibilidad institucional del organismo.




