Tegucigalpa, Honduras.- La tensión entre el gobierno hondureño y la administración Trump escaló este miércoles cuando Manuel Zelaya, coordinador del Partido Libertad y Refundación y esposo de la presidenta Xiomara Castro, convocó de manera urgente a los máximos dirigentes de la izquierdista institución política para analizar y deliberar sobre lo que denomina «actos injerencistas» de Estados Unidos en las elecciones generales del pasado 30 de noviembre.
La convocatoria, dirigida a la Coordinación Nacional del Partido Libre, establece como fecha y hora el domingo 7 de diciembre al mediodía en la sede central del partido en Tegucigalpa. El objetivo declarado es «exponer, analizar y deliberar sobre los actos injerencistas, deliberados y abiertamente hostiles del Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en las Elecciones Generales de Honduras».
En su pronunciamiento, Zelaya denunció lo que califica como «flagrante coerción contra la voluntad popular, sin precedentes en nuestra historia».
Según el líder de Libre, el presidente de la mayor potencia militar y económica del mundo «busca torcer el mandato del pueblo hondureño, estigmatizando a nuestra candidata, amenazando al electorado y pretendiendo manipular el proceso democrático para beneficiar a los mismos grupos de poder que han saqueado y sometido a la nación por más de un siglo».
Las declaraciones de Zelaya hacen referencia al respaldo público que Trump ha expresado hacia Nasry Asfura, candidato del Partido Nacional, y a las acusaciones lanzadas por figuras políticas estadounidenses como el excongresista Matt Gaetz, quien ha denunciado supuestos intentos de fraude electoral en favor de Salvador Nasralla del Partido Liberal.
El coordinador de Libre aseveró que la intromisión del presidente norteamericano ha generado «daños y perjuicios graves al pueblo hondureño», que según él exige una respuesta firme, segura y profundamente patriótica.
La reunión de emergencia tiene como propósito definir las acciones políticas, legales y diplomáticas que el Partido Libre adoptará para defender lo que Zelaya describe como «la dignidad nacional, la democracia, el voto popular y la paz de la República».
En un tono desafiante, Zelaya puntualizó que «Libre es un partido pacífico y democrático pero jamás estará de rodillas», dejando entrever que el oficialismo está dispuesto a confrontar diplomáticamente a Washington si considera que hay interferencia en los asuntos internos del país.
La convocatoria de Zelaya llega en un momento crítico para su partido, que enfrenta un descalabro electoral sin precedentes. Su candidata presidencial, Rixi Moncada, apenas alcanzó el 19% de los votos según el escrutinio oficial, quedando relegada al tercer lugar muy por debajo de los dos principales contendientes, Nasralla y Asfura, quienes mantienen un empate técnico con ligera ventaja para el liberal.
La reunión del domingo será clave para definir la estrategia del oficialismo frente a lo que percibe como una amenaza externa a su proyecto político, en medio de un proceso electoral que ha puesto en evidencia el rechazo del electorado hondureño al gobierno de Xiomara Castro y su partido.




