Tegucigalpa, Honduras – La vicepresidenta electa, María Antonieta Mejía, reaccionó con dureza este miércoles a la convocatoria del presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, para que el pleno legislativo sesione este jueves 8 de enero a las 3:00 de la tarde con el fin de revisar la validez de los resultados electorales del 30 de noviembre.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Mejía —diputada del Partido Nacional— afirmó: “La historia siempre cobra, tarde o temprano… y esta vez parece que no hay amparo que valga”.
Criticó duramente la iniciativa de Redondo, a quien calificó de “ilegal”, y denunció que “vuelve con la misma maña de siempre: torcer la Constitución cuando el resultado no le gusta”.
“Una creatividad jurídica admirable, si no fuera tan dañina”, escribió, en clara alusión a la Comisión Permanente de Elecciones 2025, creada por Redondo a finales del año pasado y no reconocida por la oposición, que considera el órgano extralimitado y carente de legitimidad.
Mejía remató su mensaje con una acusación personal: “Redondo no respeta la voluntad del pueblo y menos la del pueblo sampedrano que ya le dijo claramente que no lo quiere de vuelta en el Congreso”.
Recordó que, pese a su poder como titular del Legislativo durante la última legislatura, Redondo no logró ser reelecto como diputado, recibiendo un fuerte rechazo electoral en el departamento de Cortés, donde San Pedro Sula es su principal base política.
“Pero en vez de entenderlo, insiste, se victimiza y actúa con revancha, golpeando nuevamente a la democracia”, afirmó la vicepresidenta electa, en un mensaje que refleja la profunda tensión política en los últimos días del gobierno saliente.
La sesión convocada por Redondo busca que los 128 diputados decidan si ratifican la declaratoria del Consejo Nacional Electoral (CNE) o ordenan un recuento de las más de 19,000 actas electorales, una medida que, de aprobarse, podría desestabilizar la transición de poder programada para el 27 de enero, cuando asumirán el presidente electo Nasry Asfura y su fórmula, María Antonieta Mejía.
La reacción de la vicepresidenta electa anticipa una fuerte confrontación en el pleno, donde el Partido Nacional y sectores del Liberal se opondrán a lo que consideran un intento de subvertir los resultados democráticos mediante mecanismos institucionales cuestionables.












