Tegucigalpa, Honduras. – Una voz que se levanta desde la Designatura Presidencial para exigir justicia institucional. La designada presidencial, María Antonieta Mejía, expresó que luego del nombramiento del general Ramiro Muñoz al mando de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico, por parte del fiscal general del Ministerio Público, Johel Zelaya, este último no se va a librar de que en el Congreso Nacional se le haga un juicio político.
Las palabras de Mejía fueron contundentes y sin ambigüedades. «Bueno, eso no de ninguna manera elimina el juicio político para Johel Zelaya», subrayó la funcionaria. A título personal fue clara: «Le aplique el juicio político. No sé por qué lo han dilatado en el Congreso Nacional». Una pregunta que flota en el aire y que muchos ciudadanos se hacen.
Por lo tanto, la designada hizo un llamado al presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, para que no dilaten el juicio político que muchos parlamentarios han pedido y que ella se suma. La razón es de peso: el pueblo hondureño vio cómo atentaron contra la democracia.
«Yo me sumo a la petición», enfatizó Mejía. «Creo que el pueblo hondureño vio con suma preocupación cuando la democracia fue atentada. Vimos con suma preocupación el accionar de muchos funcionarios». La funcionaria fue específica al señalar dónde ocurrieron estos hechos: «Hay que decirlo con nombre y apellido en el Consejo Nacional Electoral, en el mismo Congreso, pero este ya se fue en el Ministerio Público».
Un puesto que le quedó grande al fiscal
La crítica de Mejía hacia el fiscal general no se quedó en lo superficial. Remarcó que el pueblo hondureño necesita y requiere respuestas. Para eso están los diputados: deben proceder y dejar un precedente en la historia democrática de Honduras. Es una responsabilidad con todos los ciudadanos.
«Y al fiscal general creo que le quedó grande el puesto», añadió con firmeza. «Le sigue quedando grande el puesto», independientemente de las grandes contrataciones que haga. Aquí hizo una distinción importante: «La meritocracia resalta en la contratación que hizo Muñoz, que le deseamos éxito en sus funciones, pero no así con el fiscal general».
El cierre de sus declaraciones fue un mensaje directo al Legislativo y al país. «El fiscal general le ha quedado grande el puesto», cerró Mejía. «Él instrumentalizó y utilizó al Ministerio Público», persiguiendo políticamente a la oposición, presentando requerimientos fiscales, atentando, oigan bien, atentando contra la democracia.
Pero hay algo que más le preocupa a la designada: el fiscal camina solvente, sin pena alguna. «Yo creo que hay que dejar precedentes y eso le corresponde al Congreso Nacional», añadió.
El llamado de María Antonieta Mejía pone sobre la mesa un debate necesario sobre la responsabilidad de los funcionarios públicos. Cuando alguien ocupa un cargo de poder, debe estar a la altura de las circunstancias. Si no lo está, existen mecanismos institucionales para evaluar su desempeño.
La pelota está en la cancha del Congreso Nacional. Los diputados tienen ahora la oportunidad de demostrar que las instituciones funcionan y que nadie está por encima de la ley. El pueblo hondureño espera respuestas y un precedente que marque la historia democrática del país.
Mientras el juicio político sigue en espera, las críticas hacia el fiscal general se acumulan. La Designatura Presidencial ha hablado claro. Ahora corresponde a los parlamentarios decidir si proceden o si continúan dilatando una decisión que muchos ciudadanos esperan con preocupación.
La democracia se fortalece cuando hay rendición de cuentas. Cuando los funcionarios saben que sus acciones tienen consecuencias, el sistema institucional se fortalece. El mensaje está sobre la mesa: el Congreso Nacional debe actuar y dejar un precedente que los hondureños no olviden.


