Washington, Estados Unidos. – La líder opositora venezolana María Corina Machado aseguró este jueves, tras haberse reunido con el presidente de EE.UU., Donald Trump, que el mandatario está totalmente «comprometido con la libertad de los presos políticos de Venezuela y de todos los venezolanos».
Machado expresó el mensaje del compromiso expresado por el mandatario estadounidense ante una multitud de seguidores venezolanos en la salida del Senado, donde rindió unas breves declaraciones tras reunirse con integrantes del comité de Relaciones Exteriores, principalmente congresistas republicanos.
La líder venezolana agregó que le aseguró a Trump «que hoy más del 90 por ciento de los venezolanos queremos lo mismo, queremos vivir con libertad, con dignidad, con justicia».
En el interior del Senado, Machado sostuvo pláticas con senadores como el republicano Rick Scott, quien en ocasiones anteriores había expresado su apoyo a la opositora venezolana.
Posteriormente, Machado, antes de retirarse, dijo que esta mañana también había conversado con Edmundo González, el opositor venezolano que reclama la victoria electoral de los comicios de 2024 celebrados en Venezuela.
Este jueves se produjo el primer encuentro entre Machado y Trump, después de que fuerzas estadounidenses depusieran a Maduro durante un ataque militar en Venezuela, que resultó en la captura y traslado del líder chavista y su esposa, Cilia Flores, a Nueva York para enfrentar supuestos cargos por narcotráfico.
Hasta ahora, el mandatario y su Administración han descartado a Machado y su movimiento opositor para la primera etapa de transición en Venezuela bajo el argumento de que la líder no «tiene los apoyos» necesarios dentro del país.
En su lugar, han apostado por la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, que asumió el poder como presidenta encargada bajo el aval de Trump, que asegura que la nación venezolana se encuentra bajo la tutela de Washington.
La declaración pública de Machado sobre el compromiso de Trump con la libertad de presos políticos representa un intento de presionar al mandatario estadounidense para que cumpla con promesas aparentemente realizadas en privado. Esta estrategia busca convertir compromisos privados en obligaciones públicas.
La cifra del 90 por ciento de venezolanos que «quieren libertad» constituye un argumento político destinado a demostrar a Trump que Machado representa la voluntad popular venezolana. Esta estadística, sin verificación independiente, busca contrarrestar el argumento estadounidense sobre su falta de «apoyos necesarios».
La reunión con senadores republicanos, especialmente Rick Scott, evidencia una estrategia de Machado para construir apoyo legislativo que pueda influir en las decisiones de Trump. El Congreso estadounidense históricamente ha mostrado mayor simpatía por la oposición venezolana que el Poder Ejecutivo.
La conversación con Edmundo González sugiere coordinación entre los líderes opositores para presentar un frente unificado ante Washington. González, como supuesto ganador de las elecciones de 2024, aporta legitimidad electoral a las demandas de la oposición.
El contraste entre el «compromiso total» anunciado por Machado y la exclusión real de la oposición del proceso de transición revela la brecha entre retórica y política práctica. Trump puede expresar simpatía por los presos políticos sin alterar su apoyo a Delcy Rodríguez.
La multitud de seguidores venezolanos en Washington demuestra la capacidad de movilización de Machado en Estados Unidos, donde reside una significativa diáspora venezolana. Esta presencia busca mostrar apoyo popular y presionar visualmente a los políticos estadounidenses.
La justificación estadounidense sobre la falta de «apoyos necesarios» de Machado contrasta con su capacidad para movilizar seguidores internacionalmente y mantener relevancia política. Esta contradicción sugiere que los criterios de Washington priorizan la estabilidad sobre la representatividad.
La tutela estadounidense sobre Venezuela establece un marco donde incluso los compromisos con la libertad de presos políticos dependen de la voluntad de Washington más que de demandas democráticas. Machado debe operar dentro de este sistema de dependencia.
La estrategia de Machado combina presión pública, lobby legislativo y coordinación opositora para influir en decisiones estadounidenses. Sin embargo, su éxito depende de que Trump considere beneficioso modificar su apoyo a Rodríguez.


