Tegucigalpa, Honduras. – La exdiputada Maribel Espinoza lanzó una fuerte crítica contra los expresidentes Juan Orlando Hernández y Manuel Zelaya, a quienes responsabilizó de profundizar el deterioro institucional y democrático de Honduras.
A través de su cuenta en la red social X, la abogada cuestionó el reciente regreso de Hernández al país tras haber sido indultado, al considerar que debió retornar “en silencio” para reencontrarse con su familia y enfrentar sus procesos judiciales como cualquier ciudadano.
Espinoza reprochó que el exmandatario busque proyectarse nuevamente como una figura de influencia dentro de su partido, pese a los señalamientos y procesos que marcaron su salida del poder.
La exparlamentaria calificó esa actitud como parte de un “caudillismo puro” que, según dijo, también identifica en el expresidente Manuel Zelaya.
A su criterio, ambos liderazgos han provocado “retroceso y dolor” en Honduras, al debilitar reglas fundamentales de convivencia democrática.
Espinoza sostuvo que Hernández es “corresponsable del desastre” que enfrenta el país, al haber vulnerado normas esenciales de la democracia constitucional.
También cuestionó la falta de humildad del exgobernante tras los años que permaneció en prisión en Estados Unidos, donde fue condenado por delitos relacionados con narcotráfico antes de recibir un indulto.
La exdiputada liberal extendió sus críticas al entorno de Zelaya, al señalar que no es correcto replicar esquemas de poder mediante aspiraciones familiares o influencia política desde atrás.
En esa línea, advirtió que Honduras no debe seguir atrapada en prácticas caudillistas que subordinan las instituciones a intereses personales o partidarios.
Espinoza también denunció lo que considera privilegios dentro del sistema judicial, al afirmar que las actuaciones relacionadas con Hernández afectan la credibilidad de la Corte Suprema de Justicia.
Según la abogada, el trato que reciben figuras de alto poder envía un mensaje negativo a la población, especialmente a jóvenes y niños.
La exlegisladora calificó el momento como un “desfile de impunidad insultante”, donde algunos funcionarios actúan conforme a intereses políticos mientras la ciudadanía observa con indignación.
“No sigan haciéndole más daño a su país si realmente lo aman”, concluyó Espinoza.












