Tegucigalpa.- La dirigente opositora Maribel Espinoza acusó al gobierno de Libertad y Refundación (Libre) de planear desestabilizar las elecciones del 30 de noviembre mediante acusaciones contra figuras como la consejera del CNE Cossette López, el jefe de las Fuerzas Armadas y el Ministerio Público, con el fin de romper el orden constitucional y evitar la derrota electoral.
En un mensaje publicado en redes sociales, Espinoza criticó que «la cúpula del familion piensa que somos tontos» al anunciar que desde el 9 de noviembre dejarán de hacer campaña en los 18 departamentos para acampar en Tegucigalpa, bajo la excusa de acusar a Cossette López.
«Ya están derrotados antes del día de las elecciones»
Según la dirigente, lo real es que con esa decisión el oficialismo revela que «ya están derrotados antes del día de las elecciones», porque en lugar de trabajar en la campaña en los departamentos, se concentran en la capital.
Espinoza denunció que lo que realmente busca el gobierno es romper el orden constitucional, por lo que necesitan excusas como las acusaciones contra Cossette López, las «barbaridades» del jefe de las Fuerzas Armadas que quiere hacer escrutinio en contra del CNE, y la instalación de una «ilegal comisión permanente» en el Congreso Nacional dirigida por Luis Redondo para «hacer lo que quieran».
Además, acusó al Ministerio Público de haberse convertido en «el látigo en manos del familion» persiguiendo a funcionarios como las consejeras del CNE.
Estrategia para «atemorizar a la población»
La opositora afirmó que la idea del gobierno es atemorizar a la población para que no vayan a votar o que salgan a las calles a confrontarlos y «nos olvidemos de las elecciones», para así convulsionar al país y romper el orden constitucional, quedarse en el poder y «meter a la brava la Constituyente». Recordó que el país está bajo estado de excepción.
Espinoza sostuvo que desde que el oficialismo llegó al poder están «conspirando contra la democracia» y que desde el 9 de marzo han estado conspirando contra las elecciones, pero que «ya les salió guaya el primer intento de impedir el sufragio», porque el pueblo salió a votar masivamente en las primarias.
«El 30 de noviembre dirá: se van»
Por todo ello, la dirigente envió un mensaje al «soberano, el pueblo»: «El poder es del pueblo y el 30 de noviembre dirá: se van».
Contexto de crisis electoral
El pronunciamiento de Espinoza se produce en el contexto de las filtraciones de audios del Ministerio Público que implican a Cossette López en presuntas irregularidades electorales, lo que ha generado denuncias cruzadas: la oposición acusa persecución política, mientras el gobierno lo presenta como evidencia de fraude, aumentando la tensión a menos de un mes de los comicios.
Las respuestas al mensaje de Espinoza reflejan un fuerte apoyo opositor, con llamados a votar masivamente para defender la democracia, destacando el rol de candidatos como Salvador Nasralla en movilizar al electorado contra percepciones de manipulación.
La crisis política se profundiza a 21 días de las elecciones generales, en un ambiente de polarización extrema donde ambos bandos se acusan mutuamente de conspirar contra la democracia y el proceso electoral.













