Tegucigalpa, Honduras. – Más de 37,700 migrantes retornados fueron beneficiados con el bono de asistencia contemplado en el programa “Hermano, Hermana, Vuelve a Casa”, con una inversión superior a los 98.25 millones de lempiras, según información obtenida mediante solicitudes de acceso a la información pública a la Secretaría de Desarrollo Social.
El programa fue diseñado con dos componentes principales: una respuesta humanitaria inmediata y una línea orientada al retorno productivo de los hondureños repatriados.
Dentro de ese esquema se otorgó el bono “Llegaste a Casa”, consistente en mil dólares para cada migrante que ingresaba al país por los distintos centros de atención al retornado, ya fuera por vía aérea o terrestre.
De acuerdo con los datos recopilados, el apoyo se entregó sin mayores requisitos, más allá de la condición de persona repatriada.
El objetivo era brindar una asistencia directa a los retornados para cubrir necesidades básicas inmediatas, como transporte y alimentación, y facilitar su regreso a las comunidades de origen.
El informe detalla que el 86 % de los beneficiarios ingresó por el Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR) de La Lima, principal punto de recepción de hondureños deportados.
Otro 6 % fue atendido en Omoa, mientras que el 8 % restante ingresó por el centro de Belén.
En cuanto al comportamiento mensual, septiembre y noviembre registraron los picos más altos de atención, con más de 4,000 personas beneficiadas en cada uno de esos meses.
El promedio mensual de beneficiarios se mantuvo entre 2,000 y 3,000 personas.
La mayoría de quienes recibieron el bono fueron hombres, que representaron el 83 % del total.
Las mujeres constituyeron el 12 %, mientras que los niños y niñas representaron el 5 % de las personas beneficiadas.
El coordinador del Observatorio de Migraciones Internacionales de Honduras, César Castillo, destacó la importancia de este mecanismo de apoyo, al considerar que se trata de una asistencia directa para personas que retornan al país en condiciones de alta vulnerabilidad.
Castillo señaló que el análisis forma parte de una investigación orientada a evaluar el impacto de las políticas de atención a migrantes retornados en Honduras.
El programa refleja una respuesta estatal frente al retorno de miles de hondureños que, tras ser repatriados, enfrentan necesidades urgentes para movilizarse, alimentarse y reintegrarse a sus comunidades.
La información también permite dimensionar el peso económico de la atención migratoria en el país, en un contexto marcado por el aumento de deportaciones y por la persistencia de las causas que obligan a miles de hondureños a migrar cada año.













