Tegucigalpa. – Una alarmante cifra de más de mil denuncias por diversos tipos de maltrato contra niños y niñas se ha registrado en Honduras en lo que va del año, según reveló la titular de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), Lizeth Coello.
– La titular de la institución, Lizeth Coello, lamentó que en este contexto de vulnerabilidad, se haya cerrado la puerta al Tercer Protocolo Facultativo, un mecanismo que permitía a las víctimas buscar justicia a nivel internacional cuando el sistema nacional les falla.
“Lamentablemente, en lo que va de este año, tenemos más de mil denuncias de niños y niñas víctimas de distintos tipos de maltrato, violencia sexual, inclusive, abandono y desnutrición severa”, detalló la funcionaria.
Coello aseguró que todas estas denuncias han sido atendidas y, en los casos que constituyen delito, se han coordinado con el Ministerio Público (MP) para que se inicien las investigaciones correspondientes.
Oportunidad perdida para la justicia
En este sombrío contexto, la ministra lamentó profundamente la no ratificación del Tercer Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño por parte del Congreso Nacional. Este mecanismo internacional permite a los menores presentar denuncias ante el Comité de los Derechos del Niño de la ONU si no encuentran justicia en su propio país.
“Lo que ha sucedido es que se cierra una oportunidad para los niños y las niñas que son víctimas de alguna de estas violencias y no reciben justicia a nivel nacional. Por eso el protocolo es importante”, explicó Coello.
Subrayó que la adhesión a este protocolo habría obligado al Estado a mejorar todo el sistema operador de justicia para atender eficazmente las demandas de la niñez.
La funcionaria enfatizó que en Honduras existe un historial preocupante donde la mayoría de los casos de violencia contra menores no se resuelven. Aclaró que el Comité de la ONU no es una corte ni dicta sentencias, sino que «recomienda al Estado la resolución a nivel nacional de las vulneraciones de los derechos de los niños y las niñas».
Coello concluyó con una fuerte crítica a la politización del tema, señalando el grave error de negar a la niñez una vía de protección internacional por malas interpretaciones o intereses políticos.
“Comprendemos que en una democracia todos podemos participar, pero hay algo fundamental, y es conocer todo lo que significa politizar el riesgo de los derechos de las niñas y cerrarles oportunidades… sobre lo que es abrir una puerta para que, si no se concluye a nivel nacional, los niños puedan acudir a nivel internacional”, sentenció.




