San Manuel, Cortés. – Una nueva masacre enluta al norte de Honduras, luego de que tres personas murieran y otras dos resultaran heridas durante una balacera registrada en un restaurante del municipio de San Manuel, departamento de Cortés.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Óscar Ortez Henríquez, de 48 años; Melba Roseli Caballero, de 40; y Samuel Emilio Chavarría, de 73, propietario del establecimiento donde ocurrió el ataque.
De acuerdo con la información preliminar, dos sujetos que se transportaban en motocicleta llegaron al lugar, descendieron de la unidad, ingresaron al restaurante y abrieron fuego contra las personas que se encontraban en el interior.
El ataque ocurrió en cuestión de segundos y dejó una escena de terror entre clientes y trabajadores del negocio, quienes fueron sorprendidos por varias detonaciones de arma de fuego.
Familiares de Óscar Ortez Henríquez relataron que él había llegado al restaurante para ver un partido de fútbol. Una tía de la víctima comentó que su sobrino había sido deportado de Estados Unidos hace apenas un par de meses.
Mientras tanto, Melba Roseli Caballero fue identificada como empleada del restaurante, donde perdió la vida durante el ataque armado.
El tercer fallecido, Samuel Emilio Chavarría, era el dueño del negocio, según los reportes recabados tras el hecho violento.
Las otras dos personas heridas no habían sido identificadas de manera oficial, pero fueron trasladadas a un centro asistencial para recibir atención médica.
Hasta el momento, las autoridades no han establecido públicamente el móvil del ataque ni se ha informado sobre capturas relacionadas con la balacera.
Testigos y vecinos únicamente relataron haber escuchado múltiples disparos, sin conocer las razones que llevaron a los atacantes a ingresar al restaurante y disparar contra los presentes.
El hecho se suma a la cadena de homicidios múltiples que continúa golpeando distintas zonas del país, en medio de una percepción ciudadana marcada por el temor y la exigencia de respuestas frente a la violencia.
Aunque las autoridades insisten en que las cifras oficiales muestran una reducción de la violencia en comparación con el año anterior, hechos como el ocurrido en San Manuel vuelven a colocar en evidencia la gravedad de los ataques armados y el impacto que dejan en familias, comunidades y negocios locales.
La nueva masacre deja luto, incertidumbre y una pregunta sin respuesta inmediata: por qué un restaurante terminó convertido en escenario de muerte para personas que, según los primeros relatos, se encontraban allí trabajando, compartiendo o simplemente viendo un partido de fútbol.













