East Rutherford, Estados Unidos. – Francia avanzó con autoridad a los octavos de final del Mundial 2026 tras vencer este martes 3-0 a Suecia, en una noche marcada por el doblete de Kylian Mbappé y la brillante conducción de Michael Olise en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
El equipo dirigido por Didier Deschamps fue de menos a más, dominó el partido casi sin sobresaltos y terminó imponiendo su jerarquía ante una selección sueca que resistió durante buena parte del primer tiempo, pero se desplomó cuando Francia aceleró.
Mbappé abrió el marcador justo antes del descanso, Bradley Barcola amplió la ventaja al minuto 53 y el propio capitán francés cerró la cuenta al 74, tras otra asistencia de Olise.
Con su doblete, Mbappé llegó a seis goles en esta Copa del Mundo, igualó a Lionel Messi en la tabla de anotadores de la presente edición y quedó a solo uno del astro argentino en la clasificación histórica de goleadores del torneo.
Francia enfrentará ahora a Paraguay el próximo 4 de julio en Filadelfia, después de que la Albirroja diera la sorpresa al eliminar a Alemania en la tanda de penales.
El inicio del partido fue lento, calculado y sin grandes emociones. Suecia se replegó en bloque bajo, mientras Francia tomó el control del balón, aunque sin apresurarse en los primeros minutos.
La primera aproximación seria llegó al minuto 15, cuando Lucas Digne probó al guardameta Zetterström.
Durante la primera media hora, el equipo dirigido por Graham Potter sostuvo el empate gracias al orden defensivo, la entrega de Viktor Gyökeres y los intentos de Alexander Isak por atacar los espacios.
Pero Francia empezó a encontrar ritmo después de la primera pausa de hidratación.
Antes de ese tramo de dominio, Mbappé ya había tenido un gol anulado por fuera de juego. Luego llegaron los avisos más claros: un disparo de Adrien Rabiot desde lejos, un remate de Mbappé al poste con la portería abierta y otro cañonazo del mediocampista francés.
Olise también estuvo cerca de marcar uno de los goles más espectaculares del torneo con una tijera dentro del área que terminó estrellándose en el palo.
Suecia empezó a quedar superada. Incluso una dura entrada de Victor Lindelöf sobre Olise fue revisada sin que el árbitro ni el VAR sancionaran una expulsión.
Los últimos cinco minutos del primer tiempo fueron un asedio francés hasta que apareció Mbappé.
La jugada nació en un saque de esquina en corto, siguió con una triangulación y terminó con una asistencia de Ousmane Dembélé para el atacante de Bondy, quien recortó ante Gyökeres y fusiló al palo largo para marcar el 1-0.
El gol tuvo además una dedicatoria especial para Deschamps, quien atraviesa un momento personal difícil por el reciente fallecimiento de su madre.
En el segundo tiempo, Suecia salió sin reacción y Francia aprovechó para sentenciar rápido.
El 2-0 llegó al minuto 53 en una acción directa y vertical. Aurélien Tchouaméni filtró para Olise, quien asistió a Barcola. El atacante orientó el control y definió con potencia para ampliar la ventaja.
Con más de media hora por jugar, Francia manejó el partido a placer.
Olise volvió a exigir a Zetterström con un remate que obligó al portero sueco a intervenir, y luego participó en otra transición peligrosa que la defensa escandinava logró contener.
El futbolista del Bayern Múnich volvió a mostrar su calidad como generador de juego. Su visión fue determinante para el tercer gol, cuando filtró un pase que rompió toda la línea defensiva sueca y dejó solo a Mbappé frente al arco.
El capitán francés no perdonó y firmó el 3-0 al minuto 74, sellando su segundo tanto de la noche y confirmando el dominio absoluto de los galos.
La asistencia fue la quinta de Olise en el Mundial, consolidándolo como una de las figuras más influyentes del equipo francés.
Suecia, que había apostado por resistir y buscar alguna transición, terminó sin herramientas para competir ante una Francia superior en ritmo, talento y contundencia.
El triunfo deja a los de Deschamps instalados entre los mejores del torneo y con una nueva prueba por delante ante una Paraguay envalentonada por su histórica eliminación de Alemania.
Francia llega a octavos con Mbappé en estado goleador, Olise como cerebro ofensivo y la sensación de que, cuando acelera, puede imponer una diferencia difícil de sostener para cualquier rival.













