Tegucigalpa, Honduras. – El coordinador general del Partido Libertad y Refundación (Libre), Manuel Zelaya Rosales, rechazó públicamente cualquier vínculo con el narcotráfico, actos de corrupción y el caso que involucra al exsecretario de Sedesol, José Carlos Cardona, quien acusó que la diputada Isis Cuéllar le confió mantener «relación extramarital» con miembro de la «familia Zelaya» que era la «familia presidencial» garantizándole protección política.
A través de su última publicación en su cuenta de la red social X, el exmandatario aseguró que en sus 72 años de vida no ha cometido delitos ni ha manejado dinero proveniente del narcotráfico, respondiendo implícitamente a las acusaciones de Cardona que señaló a la «familia Zelaya» como protectora de Cuéllar pese al escándalo del «cheque video» que documentó desvío de fondos públicos.
«No tengo delitos ni dinero proveniente del narcotráfico en mis 72 años de vida. Quien afirme lo contrario lo hace con un mezquino interés y está mintiendo«, expresó Zelaya contundentemente, defendiendo su trayectoria política junto a la expresidenta Xiomara Castro ante acusaciones implícitas derivadas de las explosivas declaraciones del exministro que lo vinculan indirectamente al caso Sedesol.
Sin embargo, en 2013 su hermano Carlos Zelaya apareció en un video negociando con narcos aportes para la campaña política de Libre, evidencia que comprometió la imagen del partido oficialista y que contrasta con la negación categórica del coordinador sobre vínculos familiares con el narcotráfico o criminalidad organizada.
En el mismo mensaje, Zelaya afirmó que su vida de lucha política es un «testimonio moral» para las nuevas generaciones y advirtió a sus detractores que continuará firme en su postura ideológica independientemente de ataques mediáticos o judiciales que busquen vincularlo con escándalos de corrupción que afectan a figuras de su partido.
«Pueden dar rienda suelta a sus ataques en redes sociales o en los medios corporativos, pero no cambiaré mi compromiso con el socialismo frente a las políticas equivocadas e imperiales de Estados Unidos que se implementan en Honduras», señaló el exmandatario enmarcando las acusaciones como parte de una campaña política motivada por su oposición al realineamiento con Washington del gobierno de Nasry Asfura.
En otro mensaje, el coordinador de Libre también negó cualquier relación con supuestos actos de corrupción en la Secretaría de Desarrollo Social o en otras instituciones del Estado, desvinculándose del esquema documentado donde Cuéllar explica en video cómo destinó fondos públicos a 15 coordinaciones partidarias con kits de 125 mil lempiras que incluían equipos de sonido, sillas y promocionales.
«No tengo absolutamente ninguna vinculación con actos de corrupción en Sedesol ni en ninguna otra institución. La corrupción es un mal que debe ser erradicado sin contemplaciones y con apego estricto a la ley», escribió Zelaya adoptando postura de cero tolerancia hacia corrupción pese a que el esquema benefició estructuras de su partido durante el gobierno de Castro.
Asimismo, Zelaya desmintió haber conspirado o promovido la detención del exfuncionario José Carlos Cardona, quien enfrenta proceso judicial por el caso conocido como «cheque video» y quien explícitamente mencionó a la «familia Zelaya» como protectora de Cuéllar mediante supuesta relación extramarital que el coordinador no abordó directamente en sus declaraciones.
«Tampoco he conspirado ni promovido la detención del ciudadano José Carlos Cardona. Por el contrario, he manifestado que todas las personas denunciadas, sean inocentes o culpables, tienen derecho a la defensa, al debido proceso, a la presunción de inocencia y al respeto a los derechos humanos«, concluyó el exmandatario manteniendo respaldo institucional que anteriormente ofreció mediante secretaría legal del partido.
La negación categórica de Zelaya sobre vínculos con narcotráfico contrasta con el video de 2013 donde su hermano Carlos Zelaya aparece negociando con narcos aportes para campaña de Libre, evidencia que generó escándalo nacional aunque no derivó en procesamientos judiciales contra el hermano del coordinador del partido oficialista.
Las declaraciones de Zelaya se producen después que Cardona acusó públicamente que Cuéllar le confió el 28 de junio de 2025 —día que renunció— que «ella iba a ser protegida» porque era la «amante» de un miembro de la familia Zelaya, refiriéndose explícitamente al entorno del coordinador cuando este y Castro conformaban la «familia presidencial».
La diputada Clara López —expareja de Cardona y madre de su hijo de tres años— denunció que temen por la vida del exministro tras sus explosivas declaraciones, sugiriendo que las acusaciones sobre protección política de Cuéllar por vínculos con familia Zelaya podrían generar represalias contra quien reveló públicamente esta información comprometedora.
El exdiputado Luis Cruz había revelado que Sedesol manejó mil millones de lempiras con 70 diputados en tres meses, cuestionando por qué la investigación se centra en Cuéllar cuando apenas involucra siete millones, contexto que sugiere que múltiples legisladores de Libre participaron del esquema de clientelismo financiado con fondos públicos durante el gobierno Castro.
La desvinculación de Zelaya del caso Sedesol contrasta con el hecho de que el esquema benefició directamente a estructuras partidarias de Libre mediante distribución de recursos públicos a coordinaciones en Copán y potencialmente otros departamentos considerando que Cruz señala participación de 70 diputados versus los 12 imputados actualmente procesados.
La referencia de Zelaya a «políticas imperiales» de Estados Unidos que se implementan en Honduras alude al realineamiento del gobierno de Asfura mediante reincorporación al CIADI, retorno del Tesoro de EEUU, negociación de Acuerdo de Comercio Recíproco y próxima reunión presidencial en Mar-a-Lago, distanciándose del acercamiento a China, Venezuela, Nicaragua y Cuba que caracterizó la gestión Castro.
La acusación de Cardona sobre que buscan «salvar al Fiscal» mediante persecución selectiva que evita investigar a funcionarios de Gobernación donde se manejaba «la mayor parte del fondo» genera interrogantes sobre si el Fiscal Zelaya (sin relación familiar con Manuel Zelaya) enfrenta presiones políticas que explican selectividad denunciada por el exministro.
El video de Carlos Zelaya con narcos en 2013 constituye antecedente que complica la negación categórica del coordinador sobre vínculos familiares con narcotráfico, considerando que su hermano aparece documentado negociando aportes de criminalidad organizada para financiar campaña política de Libre, aunque Manuel Zelaya personalmente no aparece en esa evidencia.
La defensa del debido proceso y presunción de inocencia que Zelaya proclama contrasta con la huida de Cuéllar que permanece prófuga con paradero desconocido evadiendo a las autoridades, estrategia que dificulta ejercer precisamente esos derechos que el coordinador defiende mediante comparecencia voluntaria que solo Cardona ha ejecutado.
La advertencia de Zelaya sobre mantener compromiso con socialismo independientemente de ataques evidencia que interpreta las acusaciones de Cardona como parte de una campaña política motivada por ideología más que por genuina búsqueda de justicia en caso de corrupción documentado mediante evidencia audiovisual del «cheque video».


