Tegucigalpa, Honduras. – El expresidente de Honduras y coordinador general del Partido Libertad y Refundación (Libre), Manuel Zelaya Rosales, manifestó su rechazo al requerimiento fiscal presentado por el Ministerio Público contra el general en condición de retiro Roosevelt Hernández, exjefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
A través de sus redes sociales, Zelaya calificó la acción penal como un nuevo caso de persecución política y afirmó que el actual gobierno nacionalista mantiene el control de los tres poderes del Estado.
Según el exmandatario, las instituciones están siendo utilizadas para perseguir a opositores políticos y a personas que, a su criterio, han dedicado su vida al servicio del país.
En ese contexto, Zelaya expresó su solidaridad con Hernández, pese a recordar que durante la crisis política de 2009, cuando él era presidente de la República, el entonces capitán Roosevelt Hernández recibió órdenes de capturarlo a su regreso al aeropuerto Toncontín.
El coordinador de Libre señaló que, aun con ese antecedente, reconoce en Hernández a un militar que ha demostrado entrega al servicio de la patria.
Zelaya también afirmó que el exjefe castrense cuenta con el respeto y respaldo de numerosos oficiales, clases y soldados de las Fuerzas Armadas.
Además, invitó a la ciudadanía a conocer su trayectoria antes de emitir juicios sobre su vida pública.
El expresidente sostuvo que el requerimiento fiscal debe observarse dentro de un escenario político más amplio, en el que, según dijo, se estarían utilizando las instituciones para debilitar o intimidar a voces contrarias al oficialismo.
Zelaya reiteró que Libre se define como una organización de izquierda, revolucionaria, democrática y pacífica.
Asimismo, aseguró que su partido continuará defendiendo la democracia, las garantías fundamentales y el derecho de toda persona a no ser perseguida por sus ideas o convicciones políticas.
El pronunciamiento del exmandatario agrega un nuevo elemento al debate generado por la acusación contra Roosevelt Hernández, presentada en el marco de investigaciones relacionadas con presuntos ataques a la libertad de prensa.
La postura de Zelaya resulta políticamente llamativa por el pasado que lo vincula con las Fuerzas Armadas durante la crisis de 2009, pero también por su decisión de respaldar públicamente a un exalto mando militar que ahora enfrenta un proceso impulsado por el Ministerio Público.
El caso continúa generando reacciones en distintos sectores políticos, periodísticos y sociales, mientras se espera que las autoridades judiciales definan las siguientes etapas del proceso.













