Tegucigalpa, Honduras. – El expresidente Manuel Zelaya Rosales aclaró que su viaje a México tiene únicamente fines médicos y descartó que su salida del país esté relacionada con reuniones políticas o gestiones partidarias.
Zelaya explicó que se someterá a estudios especializados para determinar las causas de la acumulación de líquido alrededor del corazón, padecimiento que lo llevó recientemente a una intervención quirúrgica.
“No es un viaje político, es un viaje de salud”, afirmó el exmandatario antes de salir del país.
El coordinador general del partido Libertad y Refundación (Libre) indicó que espera regresar a Honduras en un par de días, una vez concluyan las evaluaciones médicas.
Zelaya se trasladó al aeropuerto Toncontín conduciendo su propio vehículo, acompañado por su esposa, la expresidenta Xiomara Castro, y otros miembros de su familia, entre ellos Héctor Zelaya y la exdiputada Xiomara Zelaya.

El expresidente relató que la emergencia de salud estuvo cerca de provocarle un episodio cardíaco grave, aunque aseguró que su organismo respondió favorablemente. No obstante, señaló que los médicos aún no han establecido qué originó la acumulación de líquido.
Castro, quien acompañó a Zelaya hasta la terminal aérea, dijo que la familia mantiene la fe y la esperanza de que los estudios permitan encontrar una explicación médica clara.
La expresidenta aseguró que el episodio sufrido por “Mel” durante la noche del miércoles ya fue superado, pero insistió en que ahora es necesario conocer las causas para evitar una recaída.
Según Castro, en México ya está coordinada la recepción médica del exmandatario en las clínicas donde será evaluado.
Zelaya también rechazó que el proceso electoral haya influido en su estado de salud. Señaló que está acostumbrado a la actividad política y recordó que ha participado en 28 procesos electorales a lo largo de su vida.
Sin embargo, aprovechó la consulta para reiterar sus señalamientos sobre una supuesta injerencia extranjera en las elecciones hondureñas y afirmó que Libre tenía amplias posibilidades de ganar.
Durante sus declaraciones, el exmandatario dijo sentirse tranquilo y reflexionó sobre su forma de enfrentar las dificultades.
“El cuerpo se puede enfermar, pero el alma no, ni el espíritu”, expresó.
Zelaya también afirmó ser “profundamente cristiano”, aseguró que no siente tener enemigos y dijo que recibe las críticas como parte de la vida pública.
“Hay que perdonar al enemigo 70 veces 7”, manifestó.
El expresidente confirmó además que su hermano, el exdiputado Carlos Zelaya, ha mostrado una mejoría en su estado de salud tras viajar también a México para recibir atención médica.
“Carlos ha mejorado, ha superado todos los pronósticos”, dijo.
Zelaya señaló que aprovechará su estadía en México para visitarlo, después de siete meses sin verlo, aunque aclaró que ambos enfrentan condiciones médicas distintas.














