Ciudad de Guatemala, Guatemala.— El subsidio ya tiene precio oficial. El Ministerio de Energía y Minas (MEM) publicó este martes en el Diario de Centro América el Acuerdo 189-2026, que establece el mecanismo de cálculo para determinar los precios de referencia de venta en terminal y al consumidor final, con el apoyo social temporal de Q8 por galón de diésel y Q5 por galón de gasolina ya incorporado.
Los usuarios que acudieron a surtir este martes en algunas gasolineras de la ciudad de Guatemala ya reportan la baja: el diésel se ofertó a Q34.32, la gasolina regular a Q35.76 y la superior a Q36.76. Una reducción que se hace efectiva conforme las estaciones agotan los inventarios adquiridos antes de la vigencia del nuevo sistema.
El acuerdo explica que el precio de referencia en terminal (Ex-Rack) incluye el subsidio y sirve como base para la supervisión y verificación en la comercialización. Por su parte, el precio al consumidor final refleja el descuento en las cabeceras departamentales y sus municipios, con rangos de variación que consideran la distancia entre terminales y estaciones de servicio, lo que incide en el costo del flete terrestre.
El MEM publicó una tabla con los precios de referencia válidos del 28 de abril al 4 de mayo de 2026, y será el encargado de actualizarlos semanalmente conforme a la dinámica del mercado internacional. El Estado destinará un promedio de Q22.2 millones diarios para cubrir el subsidio, cuyo fondo total asciende a Q2 mil millones y tendrá vigencia por 90 días o hasta agotar los recursos.
Para garantizar transparencia, el acuerdo obliga a los expendedores a exhibir los precios de referencia de manera visible y clara. La Dirección de Atención y Asistencia al Consumidor (Diaco) verificará el cumplimiento en estaciones de servicio y sancionará cobros injustificados, mientras que la SAT monitorea las operaciones en tiempo real.
El viceministro de Minería e Hidrocarburos, Erwin Barrios, explicó que la implementación es progresiva debido a los ciclos de reposición de inventario, pero confirmó que el descuento se refleja directamente en la factura sin trámites adicionales para el usuario.
Mientras los conductores verifican los nuevos precios en bomba y las autoridades monitorean el cumplimiento, el mensaje que queda en el aire es claro: el subsidio es temporal, y su efectividad dependerá de la coordinación institucional y la vigilancia ciudadana.
Porque al final, más allá de los quetzales y los acuerdos, lo que importa es que las familias guatemaltecas puedan movilizarse con certidumbre, sin que la volatilidad internacional se convierta en una carga impredecible para su economía diaria.


