Nueva York, Estados Unidos.— Una Corte del Distrito Sur de Nueva York condenó este jueves al exdiputado hondureño Midence Oquelí Martínez Turcios a 260 meses de prisión —equivalentes a 21 años y 10 meses— por delitos de narcotráfico, en una sentencia que lo coloca como el tercer excongresista liberal en recibir condena por crímenes relacionados con el tráfico de drogas en tribunales estadounidenses.
El juez Lewis A. Kaplan explicó que se trata de «una condena justa» por los delitos cometidos por el político hondureño, quien representó al departamento de Colón durante dos periodos legislativos consecutivos entre 2010 y 2018. La sentencia se sitúa en un punto intermedio entre los 30 años solicitados por la Fiscalía y los 12 años que pedía la defensa.
Durante la audiencia, Martínez Turcios lucía triste, meditabundo y melancólico, según observadores presentes en la sala. Cuando el juez Kaplan le pidió que se levantara para escuchar la sentencia, el exdiputado reflejaba poca esperanza de recibir una condena benévola. Ningún familiar del excongresista liberal estuvo presente en la sala durante la lectura del fallo.
La defensa de Oquelí intentó minimizar la responsabilidad de su cliente al argumentar que tuvo «un rol minúsculo» en la trama de trasiego de drogas, y apeló a precedentes recientes que consideró inconsistentes con la severidad de la pena solicitada.
En particular, hizo referencia al perdón otorgado por el presidente Donald Trump al expresidente Juan Orlando Hernández, así como a condenas menores impuestas a capos confesos de la droga, algunos de los cuales ya han recobrado su libertad.
Sin embargo, los argumentos no lograron convencer al tribunal. Los documentos presentados por la Fiscalía revelan que Martínez habría recibido al menos un millón de dólares entre 2004 y 2014 de la organización criminal Los Cachiros, liderada por Devis Leonel Rivera Maradiaga, quien en su propio juicio confesó haber sobornado a líderes de los partidos Liberal, Nacional y Libre.
Según las acusaciones, el exdiputado dirigía operaciones con hombres fuertemente armados en el este y oeste de Honduras, movilizando cargamentos de cocaína procedentes de Venezuela y Colombia que luego eran trasladados hacia Guatemala, en ruta hacia Estados Unidos.
La Fiscalía también señaló que Oquelí asistió a reuniones con otros narcopolíticos y aparece como socio testaferro de la empresa Ganaderos, sancionada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Martínez Turcios fue extraditado a Estados Unidos en marzo de 2023 y mantuvo inicialmente su inocencia. No obstante, en agosto de 2024 cambió su declaración a culpable, admitiendo su papel en el tráfico de cocaína y en la red de corrupción que facilitó las actividades del cartel.
El gobierno estadounidense solicitó que Oquelí cumpla su condena en un recinto cercano al estado de Nueva York, mientras su defensa prepara una solicitud de apelación que debe presentarse en los próximos 14 días.
Con esta sentencia, Midence Oquelí se suma a una lista de exdiputados hondureños condenados por narcotráfico en Estados Unidos: Juan Antonio Hernández y Fredy Nájera, ambos del Partido Nacional, recibieron condenas similares, mientras que Yani Rosenthal, del Partido Liberal, fue sentenciado por usar el sistema financiero para el lavado de dinero de grupos criminales.
El caso de Martínez Turcios y las confesiones de Rivera Maradiaga sobre sobornos a líderes de los tres principales partidos políticos hondureños revelan un patrón sistemático de cooptación del Estado a través del financiamiento ilícito, donde organizaciones criminales financian campañas políticas para que, una vez en el poder, sus beneficiarios defiendan y protejan estos grupos criminales.
La sentencia llega en un momento particularmente sensible para el Partido Liberal, que acaba de obtener una victoria electoral con Salvador Nasralla como candidato presidencial, evidenciando que la infiltración del narcotráfico en la política hondureña ha trascendido líneas partidarias y gobiernos de distinto signo ideológico.




