Dallas, Estados Unidos. – España volvió a encontrar en Mikel Merino una respuesta de emergencia para seguir soñando en grande. Cuando el partido parecía condenado al alargue, el volante apareció en el minuto 91 y firmó el 1-0 ante Portugal, resultado que clasificó a la Roja a los cuartos de final del Mundial y puso fin al camino de Cristiano Ronaldo.
El guion tuvo aroma conocido para el fútbol español. Merino, el mismo que decidió los cuartos de final de la Eurocopa 2024 ante Alemania, volvió a aparecer en una noche pesada, cerrada y de enorme tensión competitiva.
España dominó buena parte del encuentro, generó ocasiones claras y también perdonó más de la cuenta. Pero cuando el margen ya era mínimo, encontró el gol en una jugada que nació desde la movilidad de Ferran Torres, quien filtró el balón para que Merino definiera ante Diogo Costa.
El mediocampista, cada vez más cerca del área en su evolución futbolística, resolvió con oficio de delantero y celebró como su padre Ángel Miguel, dando la vuelta al banderín del córner tras un gol que puede marcar el rumbo español en este Mundial.
Antes del desenlace, el partido había tenido un protagonista silencioso y dominante: Rodri. El centrocampista recuperó el nivel que lo llevó a ganar el Balón de Oro y sostuvo a España desde la pausa, la recuperación y la claridad con balón.
En los primeros 20 minutos, Rodri ya había ganado tres duelos, robado con precisión y manejado los tiempos de un encuentro que pedía calma. Desde sus pies nació una de las primeras grandes oportunidades, con un pase filtrado para Lamine Yamal, quien no logró definir con potencia ante Diogo Costa.
El portero portugués también respondió ante un remate de Álex Baena, en una de las atajadas más exigentes de la noche. Antes, Mikel Oyarzabal había fallado un mano a mano tras una acción construida por Dani Olmo, el jugador con más chispa en el ataque español.
Portugal, aunque dominado por tramos, no estuvo lejos de golpear. Unai Simón tuvo su intervención más exigente del torneo al detener un cabezazo de Joao Félix y luego un remate forzado de Cristiano Ronaldo tras el rebote.
Poco después, el travesaño salvó a España luego de un disparo de Nuno Mendes, desviado por Pedro Porro a la salida de un córner.
El descanso ordenó mejor a Portugal, pero España recuperó terreno con el paso de los minutos. La lesión de Nuno Mendes abrió una pequeña grieta por el costado, justo en la única acción en la que Lamine Yamal logró superarlo en el uno contra uno.
Luis de la Fuente había mantenido una confianza absoluta en Merino, pese a que una lesión en el pie lo dejó fuera durante cuatro meses, entre finales de enero y finales de mayo. Esa apuesta encontró recompensa en el momento más delicado.
Portugal todavía tuvo dos opciones para empatar, con remates de Bernardo Silva y Joao Neves que pasaron cerca, pero España resistió hasta el final.
La Roja avanza a cuartos con sufrimiento, oficio y un héroe repetido. Mikel Merino volvió a aparecer cuando más pesaba la eliminatoria y mantuvo vivo el sueño español de conquistar la segunda estrella mundialista.













